En el Día Internacional de la Tierra, Pedeciba Geociencias preparó
una serie de posteos en redes para compartir información basada en
investigaciones realizadas por científicos uruguayos sobre 10 temas que
muestran el valor de la riqueza natural de Uruguay y que debemos proteger.

Pedeciba Geociencias es una de las seis áreas del Programa
de Ciencias Básicas (Pedeciba) cuyo objetivo es formar científicos a nivel de
maestrías y posgrado en áreas vinculadas a las ciencias de la Tierra: geología,
climatología, paleontología, astronomía, oceanografía, hidrología, limnología,
geografía y una larga lista de disciplinas de importancia económica para
Uruguay.

En el marco de esta conmemoración, Pedeciba Geociencias
repasa algunas investigaciones de científicos uruguayos. Cañadas, costas y
océanos, geositios, fauna, fósiles y muchos temas más son investigados en
nuestro país.

1 – La importancia de cañadas y arroyos. En Uruguay existe
una red hidrográfica que se extiende por más de 80.000 kilómetros de largo. De
ellos, 79% representa la sumatoria de cañadas y pequeños arroyos. Por eso,
preservar las márgenes de pequeños ríos, arroyos y cañadas, y prestar atención
a las actividades humanas que se realizan en sus cuencas es clave para
minimizar los impactos humanos sobre la calidad del agua en nuestro país.

2 – Costas y océanos. Uruguay tiene 714 km de costa sobre el
Río de la Plata y el Océano Atlántico, y su espacio marino es una franja de
142.166 km2. En esas zonas vive 70% de la población nacional, y además de su
rica biodiversidad, estos espacios costero-marinos prestan muchos servicios al
ser humano. Por eso están sometidos a mucha presión: erosión de playas, aporte
de contaminantes, especies invasoras, tala de bosque nativo, sobrepesca y alta
urbanización.

3 – Geositios: área para la educación y la investigación. Uruguay
cuenta con uno de los pocos geoparques mundiales designados por Unesco: el
Geoparque Grutas del Palacio, ubicado en Flores. Las rocas, los suelos y las
formaciones que se encuentran allí representan diferentes momentos de la
historia de la Tierra, desde el Paleoproterozoico hasta el Cuaternario. Educar
sobre ellos e impulsar la investigación es parte del desarrollo sustentable de
la comunidad local.

4 – Aliadas contra el cambio climático. Las turberas —suelos
que se desarrollan en sitios anegados— pueden absorber y almacenar dióxido de
carbono durante siglos, sin liberarlo a la atmósfera a menos que sean
perturbadas, lo que las transforma en importantes sumideros de dióxido de
carbono. Si bien en los años 70, en Uruguay se calculaban unas 10.000 hectáreas
de turberas, debido al impacto de la actividad humana solo sobreviven algunas
zonas al borde de la Laguna Negra en Rocha.

5 – La Madre Tierra y su cielo. En estrecho vínculo con el
planeta está el espacio. Desde Uruguay, hace décadas que profesionales y aficionados
a la astronomía miran el cielo para monitorear posibles amenazas a la Tierra.
De ese trabajo surgió la detección de 27 asteroides que llevan en su nombre un
homenaje al país. Entre ellos, los asteroides Vaimaca y Guyunusa, hallados en
2002 y nombrados en honor a dos de los “últimos charrúas” que habitaron
Uruguay.

6 – Paisaje antiguo. Aunque hoy predomina la penillanura
suavemente ondulada, hace unos 600 millones de años Uruguay tenía un cordón
montañoso del tamaño de los Himalaya en un área que abarca los departamentos de
Treinta, Tres y Cerro Largo, Lavalleja, Maldonado y Rocha. Hoy solo se pueden
ver algunas ondulaciones del territorio e investigadores uruguayos estudian los
suelos para entender la formación del territorio que ocupa Uruguay.

7 – No es sensación térmica. En los últimos 60 años, la
temperatura promedio en Uruguay aumentó 1°C, similar a lo registrado a nivel
mundial, aunque en algunas regiones del planeta llega a 2-3°C. Y con el aumento
la temperatura, surge el derretimiento de glaciares y el consiguiente aumento
del nivel del mar, lo que puede afectar a Uruguay como país costero. En tanto,
los expertos estiman que el promedio anual de lluvias en el país subió entre 10
y 20% acumulado.

8 – Fauna en peligro. En Uruguay existen más de 100 especies
de vertebrados (mamíferos, aves, reptiles y anfibios) con algún grado de
amenaza a nivel nacional e internacional. Entre las actividades humanas que
afectan la biodiversidad se destaca la construcción de carreteras. Uruguay es
uno de los países con mayor superficie de rutas a nivel latinoamericano, y se
estima que unos 30.000 animales mueren atropellados en vías nacionales cada
año.

9 – Fósiles de acá. Aquí se hallaron los fósiles más
antiguos de Sudamérica (en Lavalleja, con 2.750 millones de años). En Cerro
Largo se encontró el huevo amniota más antiguo del mundo; en Tacuarembó se
ubicaron los registros más antiguos para Sudamérica de ciertas familias de
peces pulmonados y dinosaurios carnívoros; y en Paysandú, los primeros
representantes de varias familias de caracoles. También la almeja de agua dulce
más grande del mundo (Tacuaremboia), el tigre dientes de sable más grande de
América (Smilodon) y el mayor roedor del mundo (Josephoartigasia).

10 – Agua bajo nuestros pies. El Acuífero Guaraní, una
formación geológica capaz de almacenar agua en el subsuelo y de recargarse de
manera regular, se extiende por 36.171 km² bajo el suelo uruguayo (y otros
países de la región). Sobre él viven unas 400.000 uruguayos y de él se extraen
25 millones de m3 de agua al año. Investigaciones realizadas sobre la forma en
que se recarga este acuífero ayudan a establecer estrategias más precisas para
su cuidado y aprovechamiento.





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