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Noticias Nacionales

Matías Appelt, el uruguayo que fue a Juventus y brilla en una exótica y paradisíaca isla

todayenero 10, 2026

Fondo


Por Gonzalo de León

Maldivas es uno de los destinos turísticos más populares del mundo por sus playas paradisíacas. Este país, situado en el océano Índico, muy cerca de India, es un conjunto de casi 1.200 islas y tiene una temperatura media a lo largo del año
de unos 30 grados.

No es fácil llegar hasta allí: hay que hacer diferentes escalas en otros países y, además, los alojamientos no son para nada baratos. Pero, una vez que estás ahí, vale la pena, y seguramente pasarás unas vacaciones excepcionales.

Pero Maldivas es mucho más que turismo. Como en cada rincón del mundo, ahí también se juega al fútbol. Y como en cada rincón del mundo, ahí juega en uruguayo. En este caso, Matías Appelt, quien es el protagonista de la historia de hoy.

Este mediocampista, nacido hace 36 años en Paysandú, atraviesa un gran momento, pero antes de todo esto que le está pasando tuvo que remarla desde abajo.

Arrancó a jugar en Independencia de Paysandú y estuvo en la selección departamental, hasta que, en 2005, con 15 años, fue a probarse a la Juventus de Italia porque el representante que tenía, Luis Calcaterra, conocía a Paolo Montero y, por ese
motivo, “surgió la posibilidad de llevar a dos jugadores a probar”.

Estuvo un mes, pero no quedó. Igualmente, se quedó con la experiencia: “Fue un sueño. No era fácil poder quedar, pero con el simple hecho de ir a probarse ya era un logro, y más siendo del interior y sin haber pasado por Montevideo”.

“Era totalmente diferente a lo que vivimos en Uruguay. Entrabas al vestuario y los jugadores tenían cuatro o cinco pares de zapatos brindados por el club, las canchas, las pelotas… todo diferente”, indicó en diálogo con FútbolUy.

“Fui a probarme al tercer equipo de mi categoría, que tenía tres planteles. Supuestamente era el peor. Es como si uno jugara alrededor de Montevideo, el otro por Uruguay y otro en Sudamérica. No ascendían a los jugadores, solo
cambiaban de plantel; era imposible”, explicó.

Matías Appelt jugando en Miramar Misiones junto a Walter Pandiani. Foto: X @RiflePandiani7

Matías Appelt jugando en Miramar Misiones junto a Walter Pandiani. Foto: X @RiflePandiani7

Luego de esa experiencia se marchó a Danubio, donde llegó a coincidir con un joven Edinson Cavani en un torneo que disputaron en Italia. Después jugó en Progreso y Rocha, antes de tener otra oportunidad en el exterior.

En 2010 se fue a probar al Agrotikos Asteras de la Segunda División de Grecia, pero tampoco quedó por “temas del representante, porque no le sirvió a él”; por eso, Appelt y los otros dos jugadores que fueron con él se volvieron a
Uruguay.

“El nivel futbolístico no era tanto, sino que era muy físico”, pero “el nivel económico sí era muy alto; llegabas y te trataban de otra manera”, comentó.

Tras esa experiencia, retornó a Progreso y ascendió a Primera División, en la que se quedó jugando. Posteriormente defendió a Miramar Misiones, también en la A, y luego de eso le sucedió algo que le cambiaría la carrera.

Estaba expectante por un pase a Nacional de Asunción, pero este se cayó y se quedó sin opciones de Primera y Segunda División: “Fue como empezar de nuevo, porque estaba jugando en la A, esperando para irme, y terminé en Uruguay Montevideo, en la C;
lo agarré como para distraerme más que nada”.

Después jugó en Cerrito, Canadian y Albion, con el que subió a la B. En 2022 bajó hasta la Divisional D, en la que defendió a Rincón, Paso de la Arena y Academia, en el que estuvo en 2025.

De esta manera, hizo historia al jugar en las cuatro categorías del fútbol de AUF y, además, en OFI: “En la A tenés que estar muy bien física y anímicamente, porque es difícil mantenerse”.

Vacaciones pagas

A fines del año pasado recibió una comunicación de parte de una agencia española sobre la posibilidad de ir a jugar al exterior, con 36 años y sin haberlo hecho antes a nivel profesional.

Esta empresa estaba buscando jugadores de sus características para la liga de Maldivas. Le mandó sus videos y, si bien no era fácil por su edad, se concretó porque “a veces buscan jugadores con experiencia”.

“No me lo esperaba”, dijo Appelt, que firmó con el Club Valencia. “Me dijeron de venir y no lo dudé porque con 36 años que un cuadro del otro lado del mundo se interese en mí es una oportunidad que no podía dejar pasar”, añadió.

Fue toda una odisea llegar hasta el país asiático: primero viajó de Montevideo a Madrid, luego a Abu Dabi y finalmente a Malé, capital de Maldivas. Fueron, en total, 36 horas.

“Es una isla súper poblada, con mucho tránsito. No hay ni un semáforo, no sé cómo hacen para no chocar. Hay gente en la calle por todos lados”, relató sobre Malé, donde vive.

Matías Appelt jugando en Paso de la Arena. Foto: Paso de la Arena

Matías Appelt jugando en Paso de la Arena. Foto: Paso de la Arena

“El idioma de ellos no lo entiendo y con el inglés digo ‘qué falta que me hace, por qué lo dejé de estudiar’. Tengo un compañero gallego y el capitán habla un poco español”, dijo, y señaló que hay “un calor húmedo” que es lo que más le ha
costado en su adaptación.

Con respecto al país, detalló: “Hay dos o tres islas que son las más pobladas, y después está lleno de islas por todos lados a las que es fácil llegar. Las que aparecen en Google son más que nada para turistas, donde los costos son más
caros”.

Eso sí, “el agua es como se ve en las fotos”. “Los días que tenemos libre, intentamos salir a conocer con mis compañeros”, mencionó, y contó que vive con un español, un francés y un egipcio.

En Maldivas la religión oficial es el islam sunita y “rezan como cinco veces, con parlantes que se escuchan por toda la ciudad”. “Las mujeres están tapadas y se meten a la playa vestidas”, agregó sobre la cultura del país, que es “muy seguro”.

Sobre el club al que llegó, aseguró que es un equipo muy joven y que él es el más veterano. Están peleando en la parte baja de la tabla en una liga que tiene un nivel similar al de la Primera División Amateur (ex-C).

“Ellos juegan continuamente ataque por ataque”, entonces, “si tenés experiencia y visión, los ordenás”.

Matías Appelt jugando en Valencia de Maldivas.

Matías Appelt jugando en Valencia de Maldivas.

Los jugadores locales “son buenos”, pero aclaró: “Para los extranjeros cuesta el tema del clima, porque el calor es húmedo, y ahí es donde ellos sacan ventaja porque están acostumbrados. No son buenos técnicamente, pero corren mucho”.

Hay jugadores maldivos “en los equipos que vienen primeros que tienen nivel, no para Primera División de Uruguay, pero sí para la B”. Además, destacó que hay hinchas en las tribunas, “pero van mucho al fútbol sala”.

En cuanto a la economía de la liga, detalló: “Me da para mandar, vivir acá y guardar algunos pesos. En Uruguay solo en la A podés; en la B no te da”.

Sobre su futuro, comentó: “En principio, esperar una oportunidad acá” porque el campeón puede contratar más extranjeros para jugar la Champions League de Asia. “Si no, volver a Uruguay, pero hasta marzo tengo contrato”, señaló.

Afirmó que recomendaría a uruguayos y a jugar a Maldivas, “pero según el equipo”, porque “en los de arriba podés arreglar bien económicamente”.

Y cerró con una reflexión: “A los jóvenes, que sigan. Hay que seguir atrás de los sueños y estar preparados”.

Por Gonzalo de León





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Escrito por hiperactivafm


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