Luego de varios días de versiones cruzadas, Wanda Nara decidió hablar. Lo hizo tras la difusión de videos grabados en Punta del Este que mostraron momentos tensos durante una salida con sus hijas y Martín Migueles, y que reavivaron rumores sobre una crisis en la pareja.
Las imágenes, registradas el sábado 3 de enero en un shopping de la península, se viralizaron rápidamente y fueron exhibidas en programas de espectáculos. En ese contexto, Wanda eligió dar su versión en una entrevista emitida por América TV, donde confirmó que atraviesa un distanciamiento, aunque buscó bajar el tono del escándalo.
“Estoy muy bien, muy tranquila”, aseguró, al tiempo que evitó hablar de una ruptura definitiva. Sobre el episodio en Punta del Este, fue tajante: negó actitudes inapropiadas y explicó que la incomodidad se dio por el seguimiento constante de cámaras y periodistas mientras estaba con menores. “Lo único que se pidió fue respeto”, sostuvo.
La empresaria también remarcó que con Migueles no vivió situaciones fuera de lugar, y que la decisión de tomar distancia tuvo más que ver con cuidar a alguien ajeno al mundo mediático que con conflictos personales. “Todo lo que está alrededor mío está muy observado”, deslizó.
El tema tomó aún más volumen porque, según se comentó en televisión, el material grabado en Uruguay también generó inquietud en el entorno de Mauro Icardi, padre de las niñas. De acuerdo a lo informado por el periodista Gustavo Descalzi, el video y otros registros captados por testigos no pasaron inadvertidos y sumaron presión al clima ya tenso.