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Noticias Nacionales

los detalles de la denuncia a Julio Iglesias

todayenero 13, 2026

Fondo


Este martes, los medios españoles El Diario y Univisión difundieron una extensa investigación de presunto abuso sexual y maltrato por parte del cantante español, Julio Iglesias, que culminó en una denuncia penal por parte de las dos víctimas que dieron su testimonio.

En un reportaje audiovisual, la exempleada “Rebeca” y exfisioterapeuta “Laura”, según los nombres falsos que se utilizaron para resguardar su identidad, contaron en detalle distintos episodios vividos con el cantante español, quien “hacía lo que quisiera” con sus dependientas y hasta “abofeteaba” o incurría en otras formas de abuso físico al rechazarle “órdenes”.

Rebeca comenzó a trabajar para Iglesias a principios de 2021, cuando tenía 22 años, como empleada doméstica en su residencia de Punta Cana, en República Dominicana.

Según su testimonio, el primer día el cantante le pidió ver “las uñas” para comprobar si era “limpia”, un episodio que describió como “muy extraño” y que marcó el tono de lo que vendría después.

Rebeca dijo que hasta entonces ni siquiera tenía a Iglesias en su memoria musical y que recién ahí buscó su nombre en internet. Contó que, en los primeros días, el artista le habló de viajes, le preguntó si sabía inglés y le hizo comentarios sobre su físico, principalmente sus “glúteos”. Con el correr de las semanas, la exempleada aseguró las insinuaciones se volvieron presiones, como la orden de participar en encuentros sexuales con él y con una de las encargadas de la casa.

Contratada para limpiar y cocinar, Rebeca relató jornadas extensas, aislamiento y poca posibilidad de contacto con el exterior. Con el tiempo, el “refugio” de Punta Cana se transformó en una “cárcel de palmeras”. En ese marco, afirmó que fue agredida sexualmente en reiteradas oportunidades, que sufrió humillaciones laborales y que los episodios también se replicaron en la residencia del cantante en Bahamas.

“Me sentía como un objeto, como una esclava en pleno siglo XXI”, declaró. Según su relato, fue penetrada contra su voluntad, recibió bofetadas, insultos y otras agresiones físicas y verbales, y fue violentada a participar en tríos en los que Iglesias daba instrucciones a una asistente mientras él se masturbaba.

Rebeca sostuvo que el cantante repetía que nadie le creería si hablaba, porque ella “no tenía prueba de nada” dentro de esa casa y era un “don nadie”.

Uno de los pasajes que describió se dio cuando Iglesias se quejaba de dolores en su pierna y la llamó a su dormitorio. Rebeca dijo que allí recibió “instrucciones” y que fue obligada a ejercerle prácticas sexuales “para ver si le daba sueño” durante al menos seis horas.

Al día siguiente, Iglesias le contó ese episodio a la otra denunciante en lo que ella describió como un tono de broma, ya que tenía un estilo “vulgar”. Sin embargo, Rebeca contó que no consiguió dormir ni en esa noche ni en la siguiente.

Esta segunda denunciante es Laura, la fisioterapeuta venezolana que tenía 28 años cuando fue contratada a comienzos de 2021. Según declaró, recibió una llamada del propio Iglesias: “¿Estás lista para que te cambie la vida?”, le dijo, y le prometió viajes.

Laura relató que comenzó a trabajar en Bahamas, con un salario mensual mayor al que ganaba anteriormente, y que luego viajó con el cantante a Punta Cana.

De acuerdo a su versión, el trato se degradó rápidamente. Laura afirmó que Iglesias la insultaba de manera constante, cuestionaba su trabajo, la acosaba con preguntas sexuales y la manoseó o besó sin su consentimiento.

También sostuvo que le pedía a sus empleadas que hicieran topless en la piscina —ya que se “acostumbraba” a hacer eso en España, según les contó—, y en una ocasión llegó a retorcerle con fuerza los pezones a Laura mientras lo asistía con ejercicios de hidroterapia, pese a que ella le dijo que le dolía. 

Laura dijo que las propuestas de tríos se volvieron repetitivas y que el cantante insistía cada vez que quedaban solos. A raíz de esto, expresó que se sentía vulnerable por la relación de poder y porque interpretaba que cualquier reacción podía costarle el empleo.

Con el correr de los meses, afirmó que empezó a sufrir ataques de pánico, gastritis y episodios de ansiedad.

Dentro de la cronología, las dos mujeres coincidieron en que en las residencias regían reglas de aislamiento. Laura aseguró que Iglesias advertía que “no se podía confiar en nadie dentro de la casa” y que les repetía: “Tu único amigo soy yo”.

Rebeca, por su parte, dijo que existía una prohibición tácita de relacionarse entre compañeras, algo que recién se quebró cuando ambas dejaron de trabajar allí y retomaron contacto.

A mediados de 2021, el reportaje también reconstruye un episodio que Rebeca vinculó a un control humillante sobre las trabajadoras domésticas: varias de ellas fueron llevadas a hacerse exámenes ginecológicos, test de embarazo y pruebas de ETS, incluido VIH. 

En el tramo final de su vínculo laboral, Laura afirmó que fue despedida en una primera etapa, logró permanecer en República Dominicana y luego recibió nuevas llamadas del cantante hasta que volvió por un segundo período. En ese regreso, Iglesias parecía “menos abusivo”, pero porque su salud ya estaba afectada.

Finalmente, relató que renunció después de que él le hiciera una exigencia “tajante” vinculada a un trío y, tras negarse, recibió una palmada fuerte y un insulto.

La salida de Rebeca fue en octubre de 2021, cuando le escribió a una mánager que renunciaba y que se quería ir “hoy”.

La ahora exempleada contó que atravesó un proceso largo de recuperación emocional y, años después,  decidió hablar por ella y “por otras posibles víctimas”, para que otras mujeres “no vayan ciegas” a trabajar allí.

Según el reportaje, los medios españoles indicaron haber corroborado los testimonios con terceros y que las entrevistadas aportaron constancias laborales, fotografías, mensajes y registros de llamadas.

Julio Iglesias, siempre de acuerdo a la investigación, no respondió a ninguna de las preguntas enviadas por distintas vías ni a los intentos de contacto en sus residencias.





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Escrito por hiperactivafm


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