El Poder Ejecutivo definió un nuevo ajuste del valor de la
Base de Prestaciones y Contribuciones (BPC), que pasó a ser de $ 6.864.
El ajuste determinado por el gobierno tomó como indicador el
índice de precios al consumo (IPC), “tal como había ocurrido hasta el año 2020”.
La pasada administración utilizaba el índice medio de salarios (IMS) para los
ajustes.
“En el mundo es más frecuente que los umbrales y las franjas
de los impuestos directos se ajusten en función de la variación de los precios
al consumo”, señala el comunicado del Ministerio de Economía y Finanzas.
En esta línea, se definió una suba de la BPC de 4,38%. Por
lo tanto, el valor de la BPC pasó de 6.576 a $ 6.864.
El ajuste de esta unidad repercute en algunos impuestos,
modificando las franjas del impuesto a la renta de personas físicas (IRPF), el impuesto
a la asistencia de la seguridad social (IASS) y también cambios en el Impuesto
a las Rentas de las Actividades Económicas (IRAE).
Con dicho ajuste, la franja mínima de IRPF pasará a ser de $
48.048 (7 BPC). Salarios menores a ese importe no están gravados por el
impuesto.
Así quedaron las nuevas franjas de IRPF y del IASS con
respecto a los ingresos mensuales (el impuesto se liquida anualmente):
Por su parte, otras partidas que son modificadas a partir
del ajuste son los aportes al Fondo de Solidaridad y los aportes a la Caja
Profesional, entre otras.
La BPC es utilizada como unidad de medida monetaria para
prestaciones sociales, pero también es la referencia que se considera para el
gravamen de impuestos.