Rusia y
Ucrania abordaron los criterios para poner fin a la guerra en la primera ronda
de negociaciones a tres bandas con mediación de Estados Unidos (EE. UU.) que
concluyó este sábado en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos.
“El
centro de la atención de las discusiones han sido los posibles criterios para
el fin de la guerra […] Se ha debatido mucho y es importante que las
conversaciones hayan sido constructivas”, aseguró Volodímir Zelenski,
presidente ucraniano, en un mensaje en X.
Por su
parte, una fuente rusa destacó desde Abu Dabi que se habían producido “resultados”
durante las casi tres horas de conversaciones a puerta cerrada, aunque ningún
bando quiso precisar en qué consistieron esos avances, según la agencia TASS.
En una
demostración de que las conversaciones fueron “positivas” es que la próxima
ronda tripartita tendrá lugar probablemente ya la próxima semana, según
avanzaron ambas delegaciones, una vez los negociadores informen y coordinen “los
próximos pasos” con sus respectivos líderes, explicó Zelenski.
¿Quién
controla el Donbás?
Durante
la jornada del sábado los delegados estudiaron varios documentos sobre “territorio,
garantías [de seguridad] y otros aspectos” del arreglo pacífico del conflicto,
según explicó una fuente a TASS.
Ambos
bandos y los mediadores reconocieron el viernes y hoy que el control del Donbás
—el ejército ucraniano aún controla más de la quinta parte de la región de
Donetsk— sigue siendo el principal obstáculo en las negociaciones.
“Este
asunto sigue siendo el más complejo. Para Rusia es importante la retirada del
Ejército ucraniano del Donbás. Para ello se están barajando diferentes
parámetros de seguridad”, añadió la fuente a la agencia rusa.
Al
parecer, el presidente ruso, Vladímir Putin, está dispuesto a recuperar las dos
regiones anexionadas en el Donbás —Donetsk y Lugansk— y congelar el frente en
las otras dos regiones sureñas —Zaporiyia y Jersón—, cuyo tercio norte está
bajo el control de Kiev.
El
ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, pidió mayor creatividad a los
mediadores estadounidenses -Steve Witkoff y Jarede Kushner, entre ellos-
después de desvelar que en Abu Dabi se habló de convertir parte del Donbás en
una zona desmilitarizada e incluso en una zona económica especial.
Depende
de Trump
En cuanto
a las medidas de seguridad, se desconoce hasta dónde está dispuesto a llegar el
presidente de EE. UU., Donald Trump, a la hora de defender a Ucrania de una
nueva agresión rusa.
Por el
momento, Trump descarta totalmente el ingreso ucraniano en la OTAN, el
emplazamiento de tropas y el suministro de armamento.
Rusia
también se opone categóricamente al despliegue de tropas europeas en territorio
del país vecino —Francia, Alemania y el Reino Unido se mostraron dispuestos a
enviar fuerzas—, mientras Kiev demanda garantías que obliguen a EE. UU. y sus
aliados europeos a acudir en su defensa en caso de una nueva invasión en línea
con el artículo 5 de la OTAN.
“La parte
americana planteó el asunto de los formatos potenciales para determinar los
parámetros del fin de la guerra, al igual que las condiciones de seguridad
necesarias para lograrlo”, destacó.
Al
respecto, Zelenski subrayó “la necesidad de que Estados Unidos supervise y
controle el proceso de fin de la guerra y garantice una seguridad real”.
“Ucrania
trabaja por la paz y la seguridad”, aseveró el mandatario, que había abordado
dichos asuntos con Trump este jueves en Davos.
Por
primera vez, la delegación rusa fue encabezada por un militar de alto rango: el
almirante Ígor Kostiukov, número dos del Estado Mayor y jefe de la inteligencia
militar.
Siguen
los bombardeos
Mientras,
la guerra sigue. Rusia admitió el sábado que continúa bombardeando masivamente
las infraestructuras energéticas ucranianas en medio de las negociaciones.
En su
parte de guerra, el Ministerio de Defensa informó el sábado sobre ataques
contra talleres de fabricación de drones “y también instalaciones energéticas
que se utilizan en interés de la industria militar de Ucrania”.
Precisamente,
Zelenski instó este sábado a sus socios a no retrasar la entrega de baterías
antiaéreas tras el ataque en el que Rusia lanzó 21 misiles —crucero, Iskander y
bombas guiadas— y 375 drones, que causó al menos un muerto en Kiev.
“Es
imprescindible que llevemos a cabo todo lo acordado con el presidente Trump, en
Davos en materia de defensa antiaérea”, subrayó en Telegram.
A su vez,
un ataque ucraniano con drones contra una ambulancia que circulaba por la
región de Jersón mató este sábado a tres sanitarios, denunció el gobernador
leal a Moscú, Vladímir Saldo.
“No se le
puede llamar de otra forma que un asesinato de civiles que se dedicaban a
salvar vidas humanas y que se ocupaban de la salud de los enfermos en los
sectores más peligrosos. Este es un nuevo crimen de guerra del régimen de Kiev,
un crimen contra la humanidad”, afirmó.
EFE