Una maestra de jardín de infantes en Estados Unidos, se
convirtió en noticia luego de apelar a un curioso método para aligerar su
tarea, aligerando los intestinos de sus jóvenes pupilos.
Los hechos ocurrieron el pasado martes en la pequeña localidad
de Saint Charles, Illinois, donde la policía recibió varias llamadas de madres
y padres de alumnos de un centro preescolar. Los progenitores aseguraban que
una maestra de la institución había “purgado” a los niños sin necesidad ni
consentimiento.
Ante la descabellada denuncia, los agentes pensaron que
debía tratarse de un malentendido o un rumor. Sin embargo, la maestra admitió
que las acusaciones eran ciertas.
Según informaron medios locales, la trabajadora habría intentado
sacar partido de los protocolos de la guardería, que exigen que los niños
enfermos sean enviados a casa y no regresen en las siguientes 24 horas. La
maestra dijo que decidió purgar a los niños porque se sentía abrumada y quería
tener el día libre.
Para ello, dio a los pequeños unos laxantes en forma de gomitas
masticables, y luego esperó a que todos necesitaran ser enviados a casa. Los
niños a su cuidado tenían 2 años o menos, y les hizo creer que los purgantes eran simples golosinas.
Los padres de los niños sospechan que no se trató de la primera
vez, y al menos una madre señaló que llevaba semanas intentando descubrir las
causas de los inexplicables malestares digestivos de su hijo.
“Pensamos que podría haber sido un virus, y eso fue
negativo, pero no le diagnosticaron ningún virus estomacal ni nada”, dijo la
madre, quien prefirió permanecer en el anonimato. Explico que había cambiado la
fórmula del bebé y
visitado a varios médicos, pero nada funcionó.
No se sabe con certeza cuántas veces la maestra utilizó esta
táctica para facilitar su trabajo, pero, según se informa, lo hizo suficientes
veces como para causarles serios problemas de salud a los niños.
Curiosamente, los efectos de la maniobra de la maestra no se
tradujeron solo en diarreas provocadas: en ocasiones generaron una secuela opuesta.
“Ahora mi hijo sufre de estreñimiento, y el médico dijo que
sería un efecto secundario de los laxantes, de dejar de tomarlos”, dijo otra
madre.
La maestra fue identificada como Yizel J. J., de 23 años.
Tras ser detenida, se le fijó una fecha de audiencia y quedó en libertad.
Afronta cargos intento de agresión
agravado y de poner en peligro la vida o la salud de niños.