Montevideo Portal
En la tarde de este miércoles, un hombre de 31 años fue víctima de una víbora crucera.
Hace casi un año, lo mismo se repitió en el departamento fronterizo, pero esta vez fue a dos hombres, caso que parecería estadísticamente improbable.
En un peor caso, a finales de febrero del año pasado, una mujer falleció en Maldonado a causa de la rápida letalidad del veneno de este reptil.
Que la ocurrencia de episodios de este tipo se intensifique en los mismos meses del año asombra, pero no parece ser coincidencia.
En diálogo con Montevideo Portal, el veterinario y especialista en ofidios Alejandro Crampet indicó que hay una “clara relación” entre las fechas de febrero y marzo con los ataques de víboras cruceras, que se debe principalmente a que muchas de las hembras “están pariendo”.
“Ellas [las cruceras] tienen la particularidad de ser ovivíparos, que significa que tienen todas las crías adentro y las paren. Es por eso que son más lentas y están más a la defensiva”.
Crampet destacó que, a pesar de la ocurrencia, los casos de accidentes de este tipo “han bajado en los últimos años”. Otros profesionales como Alternatus Uruguay han indicado que las mordeduras de estos animales no son para nada frecuentes, por lo que generalmente se causan de forma accidentada.
En Uruguay, la crucera está distribuida en casi todo el territorio. Prefiere zonas de campo abierto, praderas, montes nativos, pajonales, bañados y áreas rurales, donde encuentra refugio y alimento con facilidad.
En general, suele ocupar lugares húmedos o cercanos a cursos de agua, aunque también se adapta a campos secos con buena cobertura vegetal. Es común hallarla entre pastizales altos, bajo troncos, piedras o escombros, y a veces en zonas periurbanas próximas al campo. Es una especie terrestre y mayormente nocturna, que se desplaza poco y suele permanecer camuflada.
Es fundamental mantener limpios los lugares próximos a las casas en un radio de dos metros, evitando la acumulación de material de construcción, restos de podas y desperdicios en general. Esto, conjuntamente con el almacenamiento correcto de granos y víveres, contribuye a mantener el control de roedores (principal alimento de algunos de estos ofidios) en viviendas y galpones.
Estas son algunas recomendaciones para evitar tener situaciones peligrosas con estos animales:
• Evitar atravesar áreas riesgosas tales como bañados, arrozales, cañaverales y toda zona donde el suelo no esté visible, no introducir la mano en cuevas, nidos de aves, huecos de árboles y otros sitios, así como movilizar objetos en donde no sea posible ver correctamente.
• Si ve una serpiente (ofidio), no intente tocarla y no se acerque, aunque parezca estar muerta.
• Utilice botas altas —que cubran tobillo y pierna— siempre que se desplace por zonas de riesgo.
• No dormir en el suelo en zonas de riesgo y colocar las carpas en sitios secos y limpios. Examinar cuidadosamente los objetos de campamento (botas, frazadas, etc.) antes de manipularlos.
• Mantener especial cuidado en la vigilancia de los niños.
En caso de sufrir una mordedura de serpiente:
• Retirar el calzado, prendas u otros objetos (pulseras, anillos) que compriman la zona.
• De ser posible, lavar la zona con agua y jabón.
• Mantener la zona afectada en posición de descanso.
• No realizar torniquetes o ligaduras de la zona afectada. Sobre la herida solo se podrá efectuar desinfección, lavado y cura plana.
• Es recomendable que el accidentado beba agua, y están contraindicadas las bebidas alcohólicas.
• Trasladar al paciente inmediatamente al centro asistencial más próximo.
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