Esas temidas arruguitas verticales (y parecen un código de barras) que aparecen alrededor de la boca son la pesadilla de todas la mujeres maduras. El aspecto de los labios cambia con la edad, sobre todo después de los 40 y esas arrugas forman parte, inevitablemente, del proceso. El fotoenvejecimiento, gesticular demasiado, muchas cosas afectan sin piedad a la fina piel de los labios (carecen de glándulas sebáceas, por lo que es fácil que se deshidraten), que además con la edad pierde grosor y cambia su forma, contribuyendo a la aparición de pequeñas arruguitas.
Ponle freno
Identifica el problema: ¿Sabías que esas pequeñas líneas verticales que enmarcan el labio superior te ponen años? Son delatoras y muy indiscretas… ¿Qué está ocurriendo? Es un músculo que trabaja mucho, y los continuos cambios hacen que la piel que lo recubre pierda tersura y tono.
Alisar y reafirmar. Es indispensable mimar la zona con una crema específica de acción antidescolgamien-to, nutritiva y antiedad, que aumente la elasticidad, la firmeza y la com-pactación cutánea.
Aeróbic facial. Si quieres reforzar los resultados, aplica un cosmético y haz un poco de gym. Abre la boca y pon los dedos índice y corazón en las comisuras, empujando un poco hacia dentro y hacia fuera. Inspira fuerte por la nariz y, al espirar, sopla como si apagaras una vela. Al inspirar, relaja la boca, y ténsala al soplar. ¿Los resultados? Recuperas el surco naso-geniano (ese que forma un paréntesis entre la nariz y los labios), tensas los labios y tonificas los pómulos.

Hábitos que previenen
Evita fruncir los labios. Tu estilo de vida propicia la aparición de estas arruguitas. Evita siempre que puedas beber directamente de la lata, silbar, soplar, mascar chicle, succionar con una pajita…
Di no al tabaco. Acelera el envejecimiento, y el gesto de fumarse un pitillo genera unos pliegues estáticos muy difíciles de tratar.
Protege la zona del sol. Utiliza un filtro solar con SPF 50+ para prevenir el proceso de envejecimiento.
Alíate con la nutricosmética. Toma complementos ricos en antioxidantes, para que activen la formación de colágeno y elastina.
Toma vitamina C. Previene la formación de arrugas. Ingiere en ayunas un zumo de naranja, pomelo o mandarina. Para asegurar una buena asimilación y no interferir en la digestión, espera 10 minutos para tomar el resto del desayuno.
Usa el humidificador. Está demostrado que las calefacciones y el aire acondicionado resecan la piel, provocando que aparezcan las temidas líneas ‘de marioneta’.
Hidrata a diario. El uso de cremas específicas humectantes ayuda a proteger esta zona de la sequedad.
Evita los cambios bruscos de peso. Al bajar kilos de manera rápida, la flacidez se instala en la cara y se marcan las líneas peribucales.
Limita tus gestos. No gesticules de forma exagerada. De esta forma, evitas que el músculo trabaje mucho y se contraiga en exceso.



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