Los ministros de Asuntos Exteriores de los países del G7 caminan hacia la cena durante su cumbre en Weissenhaeuser Strand, Alemania, el 12 de mayo de 2022. En la foto, los ministros de Asuntos Exteriores: Elizabeth Truss de Reino Unido, Jean-Yves Le Drian de Francia, Melanie Joly de Canadá, Annalena Baerbock de Alemania, Hayashi Yoshimasa de Japón, Luigi Di Maio de Italia, Josep Borrell, jefe de la política exterior de la UE y Victoria Nuland de Estados Unidos, subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos. Marcus Brandt/Pool via REUTERS
Los ministros de Asuntos Exteriores de los países del G7 caminan hacia la cena durante su cumbre en Weissenhaeuser Strand, Alemania, el 12 de mayo de 2022. En la foto, los ministros de Asuntos Exteriores: Elizabeth Truss de Reino Unido, Jean-Yves Le Drian de Francia, Melanie Joly de Canadá, Annalena Baerbock de Alemania, Hayashi Yoshimasa de Japón, Luigi Di Maio de Italia, Josep Borrell, jefe de la política exterior de la UE y Victoria Nuland de Estados Unidos, subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos. Marcus Brandt/Pool via REUTERS

Por Alexander Ratz y John Irish

WEISSENHAUS, ALEMANIA (Reuters) – Los ministros de Asuntos Exteriores del grupo de países ricos del G7 pretenden dar lo que Alemania calificó de «poderosa señal de unidad» al reunirse el viernes para debatir sobre la guerra en Ucrania, el temor a que el conflicto se extienda a Moldavia y la preocupación por la seguridad alimentaria.

La reunión anual, que se prolongará hasta el sábado, congrega a los principales diplomáticos de Reino Unido, Canadá, Alemania, Francia, Italia, Japón, Estados Unidos y la Unión Europea en un castillo de 400 años de antigüedad situado en la localidad de Weissenhaus, en la costa del mar Báltico.

Desafiarán los intentos rusos de dividir al mundo en torno a Ucrania, según declaró la ministra de Asuntos Exteriores alemana, Annalena Baerbock, antes de la reunión.

«Nunca desde el final de la Guerra Fría los socios del G7 nos hemos visto tan profundamente desafiados. Nunca antes habíamos estado tan unidos», dijo en un tuit.

La guerra en Ucrania ocupa el primer lugar en la agenda, tras las promesas de los dirigentes del G7 del pasado fin de semana de profundizar en el aislamiento global de Rusia, incluida la promesa de prohibir o eliminar gradualmente la compra de petróleo ruso.

La ministra de Asuntos Exteriores británica, Liz Truss, declaró que era vital mantener la presión sobre el presidente ruso, Vladimir Putin, suministrando más armas a Ucrania e imponiendo más sanciones.

También asistirán los ministros de Asuntos Exteriores de Ucrania y de su vecino más pequeño, Moldavia.

Este fin de semana, Alemania recibirá por separado a los ministros de la OTAN, mientras Suecia y Finlandia se preparan para solicitar su ingreso en la alianza transatlántica, lo que ha provocado amenazas de represalias por parte de Moscú.

ALARMA INTERNACIONAL POR MOLDAVIA

La guerra en Ucrania ha disparado los precios mundiales de los cereales, los aceites de cocina, el combustible y los fertilizantes, y las agencias de las Naciones Unidas han advertido de que la subida de precios agravará la crisis alimentaria, especialmente en África.

La invasión rusa ha interrumpido el transporte marítimo en el mar Negro, una de las principales rutas para los cereales y otros productos básicos, estrangulando las exportaciones.

«Hay 25 millones de toneladas de grano bloqueadas actualmente en el puerto ucraniano de Odesa, lo que supone alimentos para millones de personas en el mundo que se necesitan urgentemente, sobre todo en los países africanos y en Oriente Medio», dijo Baerbock a los periodistas.

«Por eso enviamos hoy una señal clara: os vemos, os oímos y os apoyamos», añadió.

El ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Yves Le Drian, dijo que era crucial que el G7 demostrara que Moscú era la causa principal de la inseguridad alimentaria mundial.

«Continuaremos con nuestros esfuerzos de apoyo (…) pero añadiría que tenemos que hacer frente a un conflicto que va a durar y a las consecuencias a largo plazo sobre la seguridad alimentaria. Tenemos que demostrar que la agresión de Rusia contra Ucrania está provocando la crisis alimentaria mundial».

Fuentes diplomáticas señalaron que el objetivo es que los siete países se organicen mejor para encontrar respuestas rápidas y eficaces a la crisis alimentaria.

Si bien el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, no asistirá a la reunión tras haber dado positivo por COVID-19, el resto de los ministros tratará de tranquilizar a Moldavia.

El país está atravesando dificultades para hacer frente al flujo de refugiados procedentes de la vecina Ucrania, y los incidentes protagonizados por los separatistas prorrusos en la región escindida de Transnistria han hecho saltar la alarma internacional ante la posibilidad de que la guerra se extienda por la frontera.

«El país se ha debilitado a causa de la guerra (…) por lo que debemos confirmar nuestro apoyo a Moldavia», declaró a la prensa una fuente diplomática francesa.

La ministra de Asuntos Exteriores de Indonesia, Retno Marsudi, cuyo país preside actualmente el Grupo de las 20 Economías Industrializadas y Emergentes (G20), del que también forma parte Rusia, también se unirá a la reunión del viernes para hablar de seguridad alimentaria.

Un representante francés dijo que se plantearía la cuestión de la presencia de Rusia en la reunión de jefes de Estado de noviembre.

(Reporte de John Irish y Alexander Ratz; redacción de John Irish y Matthias Williams; edición de Alistair Bell y John Stonestreet; traducción de Flora Gómez)





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