Arqueólogos israelíes han descubierto en Jerusalén una cantera junto con una serie de bloques de piedra que fueron utilizados para
la construcción de las murallas del templo de Jerusalén hace 2.000 años, un descubrimiento importante y también una molestia.

La gran cantera fue encontrada en el moderno parque industrial de Har Hotzvim, que en hebreo significa «colina de los canteros», que probablemente data del siglo I a. C. y habría estado activa alrededor de la época del segundo templo en Jerusalén, informó la Autoridad de Antigüedades de Israel, (AAI). El nombre
del parque industrial, que había sido un enigma hasta ahora, parece resuelto con el descubrimiento.

El hallazgo tuvo lugar durante una excavación de salvamento antes de que comenzara un nuevo proyecto de construcción, ya que, de acuerdo con la
ley israelí, en todos los proyectos de construcción se debe realizar una excavación de salvamento. «Antes de que comience cualquier proyecto de desarrollo en Jerusalén, nuestros arqueólogos están llamados a excavar y examinar cualquier hallazgo antiguo, por el bien de las generaciones futuras», señaló el director general de la AAI, Eli Escosido en un comunicado.

Lo que significa que los convecinos de la zona tienen que soportar más ruido, más gente trabajando y, en fin, menos tranquilidad.

«Llevo toda mi vida en Jerusalén», explica a la agencia Sputnik Shmuel Abulafia, de 73 años. «Y en los diferentes lugares
en los que he vivido y trabajado, cuando se remodela un edificio, se comienza a construir un estacionamiento o cualquier cosa, cabe la posibilidad, que los vecinos siempre temamos, de que encuentren un yacimiento de algo importante para el judaísmo», agregó.

ENORMES BLOQUES

Los enormes bloques de construcción extraídos de él miden 1.5 x 2 metros y proporcionan «una clara demostración de todas las
fases de extracción y preparación de la piedra», señaló el comunicado de la AAI. Los investigadores creen que la cantera era dos o tres veces más grande que los 600 metros cuadrados parcialmente excavados.

Las canteras fueron utilizadas, principalmente debido a la topografía y la calidad de la roca, como la fuente principal de las piedras de construcción
para los enormes proyectos que tuvieron lugar en Jerusalén durante el período del segundo templo y en otras épocas.

El director de la excavación por parte de la AAI, Moran Hagbi, explicó que «los proyectos de construcción a gran escala en la antigua Jerusalén,
como el Monte del Templo (como los judíos se refieren al Muro de los Lamentos), requerían una gran cantidad de materiales de construcción, además de la capacidad de organizar y coordinar la extracción y el transporte de miles de bloques de construcción a la antigua ciudad».

«Se descubrieron bloques de construcción en varias etapas de palas en la cantera», dijo Hagbi.

«Por ejemplo, descubrimos grandes bloques cúbicos de piedra a punto de separarse del lecho rocoso, antes de ser cargados y transportados a la antigua ciudad». «Para nosotros como arqueólogos, esta cantera representa una oportunidad de oro», resaltó el director de la excavación.

«Debido a que algunas de las piedras se dejaron in situ de esta manera, podemos copiar tecnologías antiguas y experimentar con ellas para poder recrear los procesos por los cuales se extrajeron las piedras de construcción».

SENTIMIENTOS ENCONTRADOS

«El actual auge del desarrollo de Jerusalén nos ofrece la oportunidad de excavar e investigar los grandes proyectos de construcción en Jerusalén
en la antigüedad», manifestó Escosido. Durante el período del segundo templo y hasta la destrucción de la ciudad a manos de los romanos,
Jerusalén sufrió grandes cambios. Según los arqueólogos durante ese periodo se llevaron a cabo magníficos proyectos de construcción en Jerusalén. El templo se amplió y se erigieron varios edificios monumentales y otra infraestructura.

Ahora, los arqueólogos y conservacionistas de la AAI planean intentar restaurar los métodos antiguos utilizados para extraer los bloques de piedra, e incluso probar la eficacia de los métodos mencionados en las escrituras antiguas.

«Me encanta la historia y me encanta mi ciudad», dice Shmuel, vecino de Jerusalén. «Pero me parece que la AAI está embarcada en un proyecto de demostrar la judeidad del país a toda costa descubriendo que los judíos estaban aquí y allí desde hace miles de años, como arma política, y eso a veces me hace dudar de la
grandiosidad de los hallazgos y, sobre todo, de las molestias que tenemos que soportar los vecinos…».

(Sputnik)



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