En el país donde nació Ni Una Menos, movimiento que luego trascendería fronteras como emblema contra el machismo, hay un feminicidio cada 30 horas.
Ana Delicado Palacios

En la nación que logró que el aborto sea legal, seguro y gratuito, fueron asesinadas 289 mujeres entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2021.
El Estado que celebró en 2015 la primera huelga feminista, con la que se adelantó al paro internacional de mujeres que se convocó en el resto del mundo desde el 8 de marzo en 2016 en adelante, no se consiguen bajar estas cifras, que se repiten año a año.
Lo certifica el Observatorio de Femicidios de la Defensoría del Pueblo de la Nación, que constata que la cantidad de feminicidios perpetrados en el país multiplica casi por cuatro los que registra España, que tuvo 78 el año pasado.
El territorio en el que todos los estudiantes tienen derecho a recibir por ley educación sexual, sin que importe si el centro educativo es público o privado, constata que la lacra de los feminicidios sigue año a año. En 2020 fueron 295. En 2019, fueron 280. Una constante que no cesa, ni mengua.

SIN SEGURIDAD

De los 289 feminicidios perpetrados en el año pasado, 241 son directos, y 24 son vinculados, como se conoce a los homicidios que cometen los agresores para provocar daño a la mujer: de esta manera fueron asesinados 16 varones, y 7 niñas o mujeres, además de una persona trans.
La Defensoría también dio cuenta del asesinato de 9 personas trans y de 15 suicidios feminicidas, que se producen cuando las mujeres se quitan la vida como resultado de los abusos y la violencia de género que sufrieron.
«Los datos evidencian que el aislamiento por la pandemia del covid-19 generó un impacto significativo en el aumento de femicidios en comparación con los registros de los años anteriores, y del año posterior», sostuvo la Defensoría.
La institución certificó que el lugar más inseguro para las mujeres es su propio domicilio, dada la situación de confinamiento que hizo que las mujeres quedaran atrapadas.

MORIR EN CASA

Durante el año pasado, el 65 por ciento de los asesinatos ocurrieron en el hogar de la víctima.
En el 51 por ciento de los casos, el agresor fue la pareja o expareja de la mujer, y solo el 12 por ciento de las víctimas no conocía a su victimario.
«A pesar de que algunas de estas mujeres habían tenido acceso a la justicia, ya que 44 de ellas habían realizado al menos una denuncia por violencia de género, igualmente fueron asesinadas», lamentó la Defensoría.
De las 32 víctimas menores de 18 años que se contabilizaron en 2021, tres se suicidaron en el contexto de la situación de violencia que vivían.
El informe de la Defensoría también pone foco en el ensañamiento en la violencia empleada para asesinar a las mujeres por el hecho de ser mujer.
«De las 289 víctimas de femicidio, 26 fueron violadas», afirmó la entidad al recalcar que el empleo de armas de fuego y el apuñalamiento fueron los métodos más empleados.
La provincia de Santiago del Estero (norte) es la que mayor tasa de feminicidios tiene en proporción con la cantidad de habitantes, seguida por La Rio-ja (oeste), Tucumán (noroeste), Chaco (norte) y Formosa (norte).
Desde el primer informe del organismo, publicado en 2017, y hasta final de 2021, el país sudamericano acumula 1.358 feminicidios y 79 feminicidios vinculados de varones adultos y niños.
«La cantidad de suicidios feminicidas se ha incremen-tado desde que se comenzó con su registro: en 2019 y 2020 se detectaron 5 casos de suicidio feminicida cada año, mientras que en 2021» se contabilizaron otros 15″, constató la Defensoría, único organismo en visibilizar el concepto de suicidios feminicidas.
En consecuencia, 881 hijas e hijos menores quedaron huérfanas de madre.

JUSTICIA

Algo tienen que ver la política y la justicia con todo esto, aunque no se den por aludidas. Hasta 2012 no se sancionó en Argentina la ley que permitió incorporar en el Código Penal la figura de feminicidio y feminicidio vinculado.
La primera sentencia condenatoria, en este sentido, fue dictada el 29 de octubre de 2014.
Seis años después, en 2020, solo el 2 por ciento (cuatro expedientes) de las 274 causas por feminicidios registradas por la Corte Suprema contaron con sentencia firme.
Otro 13 por ciento (32) de las causas fueron archivadas y el 84 por ciento (209) seguían en proceso, con un 68 por ciento (169) en etapa de investigación y el 16 por ciento restante (40) en etapa de juicio.
(Sputnik)



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