Hay cosas que no terminan de ser increíbles, como por ejemplo que se haya realizado una evaluación del estado mecánico de los camiones de la intendencia de Montevideo, y que la conclusión es que el 100% de la flota municipal no está en buen estado.

Parece una broma de mal gusto, pero la realidad rompe los ojos.

Entonces, la intendente Carolina Cosse, entrevistada por los medios de comunicación al ser consultada sobre este tema, muy suelta de cuerpo dice que va a utilizar parte del préstamo de 70 millones de dólares que le será otorgado para arreglar los camiones.

¿Utilizar un nuevo millonario préstamo para algo que se llama simplemente mantenimiento?

Entonces nos tenemos que preguntar ¿en qué se gasta el dinero de los contribuyentes de Montevideo, que no es poco?

Sin embargo llaman a 1200 personas a realizar trabajos zafrales y los vemos amontonados con un chaleco amarillo barriendo las calles.

Vemos a decenas y decenas de direcciones en la intendencia que no tienen sentido de existir.

Tienen que darles cargos a un montón de compromisos electorales y todo ello con nuestro dinero.

La mayoría con un sueldo que es totalmente fuera de la realidad uruguaya.

El dinero que se recauda en la Intendencia de Montevideo, siempre fue utilizado para potenciar un gran comité político.

El Frente Amplio, antes que Tabaré Vázquez asumiera la intendencia de Montevideo, criticaba y con razón, el manejo político del dinero de todos los uruguayos.

Pero, cuando todos esperábamos que llegara la austeridad, el orden, la buena gestión; a la inversa, hubo más acomodos, más direcciones nuevas, más repartija de cargos públicos proporcionalmente a la cantidad de votos que tuvieron en las elecciones.

Lo gracioso (por no llorar) es que todo lo hace con la guita nuestra, nunca se ponen la mano en el bolsillo propio.

¡Qué sencillo es ser intendente!

Pido el BID, el FMI, al Banco Mundial, hago un fideicomiso y listo, total… que pague el que viene atrás.

Mientras tanto los ediles en la Junta Departamental juegan a ser diputaditos, hacen su carrera hacia algo superior.

Nunca son lo que deben ser, los representantes honorarios de la gente.

Simplemente buscan ganarse un sueldo encubierto, viajar gratis, votar lo que le dicen debe votar y exonerarse algunas cosas, con eso listo, las elecciones próximas tengo asegurado un lugar en la lista sábana que me va a posicionar nuevamente en una banca de edil.

Y así es la rosca, en realidad, la política, se ha transformado en una gran rosca gigante donde los vivos de la película son los políticos y los giles de la misma, los uruguayos que trabajan, pagan sus impuestos, se rompen el lomo 12 horas por día para poder intentar llegar a fin de mes.



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