En medio de la expectativa por conocer quién será el próximo presidente peruano, la ONU pidió «calma» y rechazó los actos de discriminación y racismo en contra de los seguidores de Pedro Castillo.

La tensión sigue en escalada en Perú entre los llamados de exmilitares que cuestionan el trabajo de las autoridades electorales y las campañas de persecución contra la izquierda, una semana después de las elecciones, sin que haya aún un presidente proclamado. Frente a estos focos de conflictividad, la Organización de Naciones Unidas (ONU) ha pedido «calma y respeto por los valores democráticos».

Tras un pronunciamiento de los miembros retirados de las Fuerzas Armadas, que piden a la Junta Nacional de Elecciones (JNE) cumplir «de manera confiable y transparente su mandato constitucional», el Ministerio de Defensa de Perú emitió un comunicado donde aclara que estas expresiones «no representan a las Fuerzas Armadas».

En el texto, el departamento afirma que quienes suscribieron el documento utilizaron «indebidamente los emblemas de las instituciones armadas», por lo que «tomará las acciones legales que correspondan«. 

Del mismo modo, piden «diferenciar entre pronunciamientos de particulares y los comunicados oficiales» y lamentan «el uso político de las Fuerzas Armadas» porque «genera alarma, zozobra y división en momentos en los que el país requiere unidad y calma». 

Más de una semana después de las elecciones, según los datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), el izquierdista Pedro Castillo tiene 50,127 % de los sufragios, mientras que la derechista Keiko Fujimori alcanza 49,873 %, cuando queda por contabilizar menos del 0,02 % del escrutinio. La diferencia entre ambos candidatos es de solo 44.000 votos.

Sin embargo, hasta ahora no hay resultados finales que lleven a la proclamación del nuevo presidente porque unos 500.000 votos están siendo revisados ​​por los organismos electorales, entre ellos la JNE.

¿Qué dice el comunicado de los exmilitares?

Los firmantes del texto, entre los que también hay diputados salientes y recién electos, manifiestan estar «preocupados por la situación actual de inestabilidad y razonable cuestionamiento al proceso electoral». Además, aseguran que hay una «percepción ciudadana mayoritaria» de un proceso «poco transparente, irregular y posible de fraude».

Así, este grupo sigue la línea de la candidata derechista Keiko Fujimori, quien considera que hubo fraude en los comicios del pasado 6 de junio y que pidió la nulidad del sufragio en más de 800 mesas electorales. Sin embargo, las denuncias de la líder de Fuerza Popular, que responsabiliza a la «izquierda internacional» de «torcer la voluntad popular», solo han recibido el apoyo de sus seguidores y partidarios. 

Los exmilitares cuestionaron las actuaciones de la JNE, cuya labor es fiscalizar la legalidad de los procesos comiciales y que comenzó el lunes la revisión de las actas observadas de la segunda vuelta electoral.

En el escrito, se refieren a la «gran responsabilidad» de los organismos electorales «para que cumplan de manera confiable y transparente su mandato constitucional». «No hacerlo, deslegitimizaría el accionar de estos organismos y sus titulares, quienes tendrán que asumir las consecuencias de ello«, advierten en el texto. 

El documento fue firmado por 23 generales retirados del Ejército, 22 exvicealmirantes de la Marina y 18 extenientes generales de la Fuerza Aérea. Entre los nombres que aparecen en la lista se encuentran el expresidente Francisco Morales Bermúdez Cerrutti (1975-1980); el expresidente del Consejo de Ministros, Walter Martos; el excomandante del Ejército y actual congresista Otto Guibovich y los diputados electos Jorge Montoya, José Cueto, José Williams y Roberto Chiabra.

Este nuevo pronunciamiento se une a otro de carácter similar difundido días antes del balotaje, donde pedían que la Corte Suprema sacara al presidente de la JNE, Jorge Luis Salas Arenas.

«Una fractura cada vez mayor en la sociedad»

En medio de la expectativa por los resultados y de las reiteradas expresiones de discriminación hacia los diversos sectores que apoyan a Castillo, la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, expresó su preocupación porque «lo que debería ser la celebración de la democracia se está convirtiendo en un foco de división, que está creando una fractura cada vez mayor en la sociedad».

Por qué todavía no se conoce quién es el ganador de las elecciones en Perú (y qué viene ahora)

Bachelet también rechazó los señalamientos contra las autoridades de los organismos comiciales debido a que «las instituciones electorales y las decisiones que estas tomen deben respetarse y asumirse», refiriéndose al acoso contra Salas Arenas y el jefe de la ONPE, Piero Corvetto.

Además, hizo referencia a una campaña de hostigamiento que se está llevando a cabo contra varias figuras públicas, «con el objetivo explícito de forzarles a abandonar el país». Al respecto, la Fiscalía de Perú ya abrió un «procedimiento en prevención de la comisión de delitos contra la vida, el cuerpo y la salud» tras la propagación en las redes de la convocatoria ‘Chapa tu caviar’, en contra de personas relacionadas con la izquierda y el candidato Pedro Castillo, a las que piden localizar para forzar su salida de Perú.

Bachelet también critica los crecientes «ataques verbales contra los partidarios de un candidato», que incluyen «mensajes racistas y comentarios despectivos en razón de su etnicidad, condición social u origen regional», a los que calificó como «inaceptables en cualquier sociedad democrática».

«Hago un llamamiento a la reflexión, a la calma y al respeto por los valores democráticos (…) y la defensa de los derechos humanos», concluyó.

Nathali Gómez

Si te ha parecido interesante, compártelo con tus amigos





Source link