La Copa América-2021 sufrió un nuevo sobresalto a un día del pitazo inicial: un brote de covid-19 afecta a trece miembros de la selección de Venezuela, incluidos ocho jugadores, que disputará el partido inaugural ante el campeón y anfitrión Brasil el domingo en Brasilia.

La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) informó este sábado en un comunicado del contagio de trece integrantes de la delegación vinotinto, que reconoce las contaminaciones de doce, pero sin precisar sus identidades.

La Federación Venezolana de Fútbol (FVF) aseguró que se trata de ocho jugadores y tres miembros del cuerpo técnico del entrenador portugués José Peseiro, aunque no identificó a ninguno.

«Todos están aislados en el hotel, incluidos aquellos que tuvieron contacto» con ellos, dijo el ministro de Salud de Brasil, Marcelo Queiroga, en  una rueda de prensa en la que confirmó el juego.

Siete de los ocho jugadores contagiados fueron titulares en la eliminatoria mundialista contra Uruguay, lo cual dificulta todavía más las cosas ante la ‘seleçao’, informó la noche del sábado en un rueda de prensa, sin dar nombres, el técnico José Peseiro.

Las autoridades sanitarias de Brasilia rastrean a todos los que tuvieron contacto con los infectados y realizarán exámenes genéticos con las muestras para determinar el tipo de variante de coronavirus que portaban, explicó por su parte el secretario de Salud, Osnei Okumoto, a CNN Brasil.

«Por el periodo de permanencia aquí, deben haber venido con la enfermedad del último país en el que estuvieron», afirmó Okumoto.

Brasil ha sido golpeado con fuerza por una variante local del virus, «Gamma», y mira con nerviosismo la «Delta», surgida en India, de la que ha detectado casos importados pero aún no tiene confirmación de transmisión local.

«Me gustaría que hubiera una condición de todos iguales en la competición», lamentó el técnico de la ‘Seleçao’, Tite, quien aseguró que, pese a todo, su combinado se siente seguro al disputar el cotejo.

– «Jugar al 300%» –

El brote es un nuevo mazazo para la selección venezolana, que el viernes ya llegó a Brasilia diezmada por las contaminaciones de Wilker Ángel y Rolf Feltscher y sin su capitán, Tomás Rincón, quien no viajó por un cuadro gripal que resultó ser covid.

Para enfrentar al Brasil de Neymar, gran favorito para ganar la Copa, Venezuela tampoco contará con otras figuras claves, lesionadas, como su goleador Salomón Rondón, el central Yordan Osorio y el extremo Darwin Machís.

«Todo lo que queremos hacer el domingo es ser competentes (…) honrar nuestra camiseta contra un equipo que es uno de los mejores del mundo», declaró Peseiro, quien animó a sus jugadores a estar el 300%.

Pero un cambio de la Conmebol en la normativa puede aliviar un poco las penas.

El viernes el ente rector del fútbol sudamericano autorizó sustituir «sin limitaciones» a jugadores incluidos en la lista definitiva que den positivo al covid-19 y a los que sean considerados «contacto estrecho» y deban permanecer aislados.

Así, Peseiro convocó a 15 nuevos jugadores, que viajaron la tarde de este sábado a Brasil, para el partido inaugural en el estadio Mané Garrincha, en la capital brasileña el domingo a las 18H00 locales (21H00 GMT).

– Nuevo sobresalto –

El brote de coronavirus de la selección venezolana es el más reciente golpe que recibe la convulsionada Copa América de Brasil, cuestionada por diversos sectores por la situación sanitaria que vive el gigante latinoamericano, donde más de 487.000 personas han muerto por la pandemia.

El torneo de selecciones más antiguo del mundo ha tenido varios sobresaltos desde que el presidente Jair Bolsonaro anunció, hace dos semanas, su respaldo a recibir la competición tras las salidas de Argentina y Colombia.

Ambas naciones, sedes originales de un evento que debió disputarse en 2020 pero que fue aplazado doce meses por el aterrizaje del coronavirus, desistieron debido al empeoramiento de la pandemia en el primero y por las protestas antigubernamentales que dejan decenas de muertos en el segundo.

Cuestionado por su caótico manejo de la emergencia sanitaria, Bolsonaro recibió el torneo, que su país ganó y organizó en su última edición, en 2019, pese a críticas de futbolistas, entrenadores y expertos en salud, que advierten de posibles daños y de la llegada de una tercera ola.

La Copa América, además, estuvo en vilo hasta el jueves por la presentación de tres recursos ante la Corte Suprema, por parte de dos partidos opositores y un sindicato, que buscaban impedir la celebración del evento en el segundo país del mundo con más fallecidos por covid-19.

Sin embargo, el máximo tribunal dio luz a la Copa América, advirtiendo la necesidad de reducir eventuales daños.

– Realidades disímiles –

En la jornada inaugural también jugarán Colombia y Ecuador, en Cuiabá, una de las cuatro sedes del torneo junto a Brasilia, Rio de Janeiro y Goiania.

El técnico Reinaldo Rueda ha apostado fuerte al dejar afuera al ídolo cafetero James Rodríguez y la Copa América es un buen banco de pruebas para saber si le da resultado esa arriesgada decisión.

Hasta ahora Rueda puede respirar porque en la reciente doble jornada del premundial Colombia, sin James, goleó 3-0 a Perú e igualó 2-2 con Argentina tras ir en desventaja por 2-0.

Ecuador sigue tercero en el clasificatorio sudamericano, detrás del líder Brasil y de Argentina, pero perdió sus dos partidos de la última doble fecha y encendió luces de alarma.

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