Montevideo, 1º de julio de 2021

 

Excmo. Sr. Wang Gang, Embajador de la República Popular China en Uruguay

 

Estimado Embajador:

Me dirijo a Ud. para expresarle mis felicitaciones por el centenario de la fundación del Partido Comunista de China.

Hoy se cumplen 100 años desde que 13 jóvenes revolucionarios se reunieron clandestinamente, primero en una modesta casa de la entonces concesión francesa de Shanghái -luego en una barca sobre un lago para evitar ser descubiertos- y fundaron el que sería uno de los partidos más poderosos e influyentes de la historia.

Ese mismo partido, que entonces contaba con una cincuentena de afiliados, hoy nuclea en sus filas 91 millones de hombres y mujeres, obreros, campesinos, universitarios, militares y empresarios y, desde la fundación de la República Popular, el 1º de octubre de 1949, conducido por Mao Zedong, “puso al pueblo [chino] de pie” luego del “siglo de humillación” a manos de las potencias occidentales. Ese mismo partido gobierna uno de cada cuatro habitantes del planeta y transformó a China de una nación dividida y empobrecida en una potencia económica, científica y tecnológica. Ese mismo partido, fiel a su concepción del “ascenso pacífico”, hizo de China un protagonista insoslayable en el escenario internacional y líder de la cooperación, el multilateralismo, la nueva globalización y la paz mundial.

En el ejercicio de su liderazgo político, el PCCh supo conjugar la liberalización de su economía para fomentar el desarrollo sin nunca renunciar a sus principios ideológicos fundacionales, ni a lo mejor de sus tradiciones e identidades culturales y filosóficas, en su proyecto histórico de la construcción de una sociedad socialista.

Es precisamente el “socialismo con características chinas” que hará posible en 2049 -cuando se festejen 100 años de la fundación de la Nueva China- el “gran renacimiento de la nación”, el “sueño chino” del presidente Xi Jinping de hacer de su país nuevamente una verdadera potencia económica, científica y política mundial, y «un país socialista moderno que sea próspero, fuerte, democrático, culturalmente avanzado y armonioso”.

Acompañando al compañero Jaime Pérez, el entonces secretario general del Partido Comunista de Uruguay, tuve el inolvidable privilegio de entrevistarme con Deng Xiaoping en setiembre de 1989.

Recuerdo que el artífice de las cuatro modernizaciones y del proceso de reforma y apertura al exterior nos confesó que su principal obsesión era asegurarles a los entonces 1.100 millones de chinos dos platos de comida al día. 2021 será recordado por el pueblo chino y la comunidad internacional por el centenario del PCCh y, aun más importante, como el año en que China erradicó completamente la extrema pobreza.

Estimado Embajador, he visitado su país decenas de veces, he escrito centenares de artículos (y el libro China alumbra una nueva era), con el único propósito de comunicar al lector occidental la magnitud del proceso de transformaciones políticas, sociales y el crecimiento económico más espectacular de la historia del hombre, cuyos resultados, por sus consecuencias y alcances, trascienden a su país y adquieren una dimensión planetaria que inevitablemente está alumbrando una nueva era, un cambio epocal en la historia contemporánea.

 

Por último, y como ciudadano uruguayo, quisiera hacerle llegar mi profundo reconocimiento y el de Caras y Caretas, que es el mismo de nuestro pueblo, por su contribución política e intelectual al fortalecimiento de las relaciones entre ambos países, así como por su sensibilidad humana e incondicional solidaridad para apoyar los esfuerzos de mi país en su lucha contra la pandemia.

Como usted mismo expresara en ocasión de la llegada de la primera partida de 192.000 dosis de la vacuna Sinovac, “en los momentos difíciles se conocen los amigos”. No tenga dudas; el Estado que Ud. representa, su Partido Comunista y el noble pueblo chino demostraron ser los mejores amigos de Uruguay.

 

Con sincero respeto y afecto

Daniel Barrios

 



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