El pasado 7 de julio, Jovenel Moïse, presidente de Haití, murió tras recibir una docena de disparos, en medio de un asalto a su residencia. Las autoridades haitianas informaron pocos días después, que varios presuntos mercenarios colombianos habían sido detenidos por su participación en los hechos.

El Director General de la Policía Nacional de Colombia, Jorge Luis Vargas Valencia, informó hoy en conferencia de prensa que Germán Alejandro Rivera García, capitán retirado de las fuerzas colombianas, recibió una suma aproximada de 50 mil dólares desde los Estados Unidos, para la ejecución del magnicidio.

“Dentro del análisis y la información recibida, se tiene un aproximado de 50.000 dólares que recibió Germán Rivera desde los Estados Unidos”, aseguró Vargas en rueda de prensa.

Según Vargas, el monto estaría relacionado con la organización del viaje a Haití, aunque todavía se investiga la utilización exacta del mismo.

Vargas informó además que tanto Rivera como Duberney Capador (muerto durante el enfrentamiento con las fuerzas haitianas), “fueron las personas que, de acuerdo con la información que está siendo manejada en Haití, planearon y organizaron la supuesta operación de arresto para llegar a la casa del presidente”.

El director de Policía se refirió posteriormente, a la versión dada por los colombianos detenidos, según la cual «inicialmente se había planeado el arresto del presidente, para ponerlo a disposición de la DEA (Agencia antidrogas de EEUU)».

Las autoridades colombianas actualmente colaboran con sus pares haitianos en esclarecer los hechos. La colaboración está motivada por el hecho de que 18 de los 23 arrestados por el magnicidio, eran de nacionalidad colombiana.

Formación militar estadounidense

De acuerdo a la información que proporcionó un portavoz del Pentágono al medio estadounidense The Washington Post, algunos de los exmilitares colombianos que participaron del asesinato, recibieron entrenamiento en los Estados Unidos cuando aún eran parte del Ejército de Colombia.

“Una revisión de nuestras bases de datos de entrenamiento indica que un pequeño número de los colombianos detenidos (..) habían participado en programas de entrenamiento y educación militar de EEUU en el pasado”, dijo el portavoz al medio.

Versiones encontradas sobre la planificación y el objetivo del asesinato

En el estado actual de las investigaciones hay distintas versiones sobre la planificación y el objetivo de la operación contra Moïse.

El medio estadounidense The New York Times, informó que algunos sospechosos de planificación buscaban la dimisión de Moïse, más no un asesinato.

Parnell Duverger, profesor retirado de economía en el Broward College de Florida, es uno de los sospechosos de conspirar contra la vida de Moïse.

Duverger mantuvo reuniones virtuales con Emmanuel Sanon, sindicado por la policía haitiana como el autor intelectual del asesinato. Según Duverger, en las reuniones jamás se mencionó la idea de matar a Moïse u orquestar un golpe de Estado. “La idea era prepararse para esa eventualidad (dimisión de Moïse). En el momento de las reuniones, todos creíamos que Sanon iba a convertirse en primer ministro”.

De acuerdo con The New York Times, varias reuniones más habrían tenido lugar en Florida y República Dominicana, con la participación de más personas.

Duverger confirmó al medio que en las mismas participó Antonio Emmanuel Intriago Valera, opositor del gobierno de Moïse y propietario de CTU Security. Esta empresa es acusada de contratar a los exmilitares colombianos para llevar adelante el magnicidio.

En las reuniones, también habría participado Walter Veintemilla, cuya empresa, Worldwide Capital Lending Group, habría financiado la operación.

Cuestiones difíciles de explicar

Mientras tanto, la policía haitiana asegura que el Dr. Emmanuel Sanon pretendía con el asesinato reemplazar a Moïse. La explicación dada por Duverger, así como la versión de la policía haitiana, generan muchas dudas.

The New York Times informó que Sanon se declaró en bancarrota en Florida. Este punto no ayudaría a explicar cómo hizo para contratar a los exmilitares.

En la versión de la Policía de Haití, no se entiende cómo pretendía asumir el poder Sanon, una vez que el presidente fuera asesinado, ya que no ocupaba ningún cargo electo.



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