“El Partido Colorado está en vías de extinción” es una frase que muchas veces se repite en los corrillos políticos, incluso por propios dirigentes de la vieja colectividad.

“Si Sanguinetti con la edad que tiene sigue siendo el que manda y muchas veces nos saca de los grandes problemas…” es otra que se escucha frecuentemente, queriendo decir que no hubo renovación.

“Lo que hizo Talvi nos terminó, justo cuando estábamos renovando con él” es la tercera en discordia de las frases que en los últimos tiempos retumba en los pasillos del Palacio Legislativo.

El presidente Lacalle Pou ha distinguido siempre a Julio María Sanguinetti por razones lógicas de estrategia y conocimiento de muchos años.

En realidad Sanguinetti en aquella reunión que él logró con Lacalle Pou y Larrañaga, fue el que dio el puntapié inicial de lo que fue la coalición multicolor, a la postre ganadora del gobierno.

Con Ernesto Talvi llegó la tan ansiada renovación, y a pesar de no ser un juvenil, su aspecto y su capacidad técnica reconocida mundialmente lo potenciaron.

Muchos jóvenes llegaron al equipo de Talvi, impulsados por esa nueva forma de pensar la política tan necesaria en nuestro país.

La abrupta forma de renunciar a su banca de senador con una carta que aún hoy nadie se cree, fue una especie de lápida para el Partido Colorado.

La caída de uno de sus dos bastiones colorados como lo fue Salto, y en especial su líder Germán Coutinho, terminó de debilitar su potencial electoral.

Solo Rivera se mantiene firme y sólido, ahora con su líder Tabaré Viera siendo ministro.

La caída de German Cardoso también hizo daño, aunque en Maldonado los Colorados no han tenido mucha presencia, ni crecimiento, que tuvieron en su momento.

En el mes de julio pasado, un grupo de dirigentes Colorados del interior, contrataron una empresa nacional para hacer una consulta de “simpatías de dirigentes y personas identificadas con el Partido Colorado”.

El objetivo obviamente era conocer cuáles podrían comenzar a liderar el partido con miras a las próximas elecciones.

En la bolsa de nombres, que fueron 15, estaban los conocidos como Tabaré Viera, Germán Coutinho, Schipani, Ojeda, Robert Silva, Marne Osorio, Pedro Bordaberry, “El Turco” Abdala, Cardoso y hasta Almagro fue incluido en esa larga lista que a la mayoría pudimos acceder.

Pero en la lista de los que nombré, no está el que logró la mayor simpatía.

El ganador fue seguido por Pedro Bordaberry muy cerca.

El que recibió mayor aprobación por parte de los que respondieron a la consulta, fue Diego Delgrossi, que había sido incluido en la lista por su conocida afiliación al partido Colorado, sin ser dirigente activo, ni participar en ninguna lista.

Delgrossi es un artista uruguayo, profesor reconocido, humorista prestigioso.

Para nosotros un hombre de bien, con valores de los de antes.

Por eso, en el título de esta nota dice con humor… «el ganador causa risa».



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