Parece mentira, lo mismo que ocurría en el año 2000 cuando llegamos a vivir a Rivera, parece que el tiempo se ha detenido.

Los comerciantes reclaman ayuda porque se están fundiendo con los altos costos de los impuestos, alquileres, aportes salariales y patronales, etc.

Los comerciantes, lógicamente, intentan ver a las autoridades del país, para solicitarles que se suspenda el cobro de la tarifa comercial de luz y energía, por lo menos durante un tiempo, para aflojar la carga impositiva.

Entonces, buscan conectarse con políticos, que según el sentimiento popular, son los únicos que tienen posibilidades de resolverlo.

La maldita Voluntad Política, que todo lo puede cuando está en positivo para un tema.

Y empiezan a reunirse con un diputado, un director de OSE o de UTE, un ministro o un subsecretario.

Buscan a alguien que los pueda ayudar a lograr que esto finalmente ocurra.

Llegó Heber a Rivera y por supuesto que los escucha, porque los miden en votos futuros, llegó Zubía y los cagó a mentiras, el Subsecretario de Medio Ambiente, es mentiroso de Amarilla aun no pude reunirse con ellos, la Directora de OSE Montaner les pidió que hagan una carta.

Les toman el pelo, los ilusionan, y después se cagan de risa de todos ellos.

Como lo hizo el propio presidente Lacalle Pou con los departamentos de frontera con Argentina, que les prometió iban a tomar medidas para aflojarse el cinturón a los comerciantes de Salto y les sigue mintiendo sin hacer nada.

¿En manos de quienes están las soluciones?

¿Luis Alberto Heber? ¿Gustavo Zubía? ¿Gerardo Amarilla? ¿Montaner?

Integrantes todos ellos de una verdadera mafia política, una asociación para delinquir, una banda de inescrupulosos chupadores de la teta del Estado uruguayo.

Políticos profesionales, que abandonan sus profesiones universitarias para dedicarse a algo mucho más rentable, ser políticos. 



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