Me desempeñé hasta el día 23 de noviembre de 2022 como Ayudante del Sr. Jefe de Policía de Cerro Largo Crio. Gral. ® Marcelo Fabián SUAREZ ALVEZ.

Con fecha 24 de noviembre del año 2022 presente una solicitud de entrevista con el ex Director de la Policía Nacional Diego FERNANDEZ, a efectos de llevar a conocimiento de dicho jerarca, irregularidades en la Jefatura de Policía de Cerro Largo, en virtud de haber sido involucrado en las mismas y por considerar que la decisión correcta, era la acción tomada.

 

“SIGUE LA JODA, UTILIZANDO LOS VEHÍCULOS OFICIALES PARA ACTIVIDADES PARTICULARES”

En primera instancia, quise dejar en claro, que mi solicitud de entrevista con el Sr. Director, fue por opción y obligación, en virtud de que fue la única manera que encontré para hacerle llegar ciertas circunstancias en las cuales me vi involucrado y que me habían afectado, principalmente en la salud, ya que por ellas, entre otras cosas, he sufrido ataques de pánico y picos de presión, situación que no es recomendable para mi persona, dado que sufro de afecciones cardíacas, sufrí un infarto hace tres años y de por vida tomo 7 medicamentos diarios, sin perjuicio de las obligaciones establecidas por norma en cuanto al deber de informar todo tipo de hechos con apariencia delictiva. En el mes de septiembre aproximadamente, me llegó a mi teléfono celular vía whatsapp, un mensaje que decía “sigue la joda, utilizando los vehículos oficiales para actividades particulares”, y junto a ese mensaje me pasaron imágenes (EN LA FOTO DE PORTADA) del Señor Director de Coordinación Ejecutiva de la Jefatura de Cerro Largo, Crio. Mayor Richard MELO, donde se lo apreciaba a él, y creo que la que lo acompañaba era su Señora esposa, haciendo compras en el Free shop “Panda” de la ciudad de Rio Branco y a su vez imágenes del vehículo perteneciente a la Jefatura en cuestión (marca JAC, matricula SMI 3891 al cual se le había colocado en esa oportunidad la chapa matricula EMC 2345), que tenía asignado el jerarca, estacionado en el parking de dicho Free shop, agregando que el número desde el cual me pasaron el mensaje no era conocido para mí.

Ante ese mensaje, lo que procedí hacer fue enterar al Sr. Jefe de Policía, Crio. General ® Marcelo Suárez, a lo cual él me responde que “no diera bola, que estaba autorizado por el”, ante esa respuesta, pase por alto la situación y borre el mensaje y las imágenes. La cuales posteriormente recuperé, a través de un conocido, al enterarme que también las tenía en su poder.

 

LAS INTENCIONES ERAN EXHIBÍRSELAS Y ENTREGÁRSELAS AL SR. DIRECTOR NACIONAL

Las intenciones eran exhibírselas y entregárselas al Sr. Director Nacional y además llegó a mi conocimiento que no solo se utilizaba el bien del Estado para lo antes referenciado, sino también para concurrir diariamente a su establecimiento rural a realizar trabajos de índole personal. Dicho establecimiento se ubica a la altura del km. 25 aproximadamente, de Ruta 26, rumbo a Río Branco.

 

“NO DES BOLA, ESTÁ AUTORIZADO POR MI”

Este hecho me involucró indirectamente en virtud de que, al recibir el mensaje con la información, podían asumir o aducir que no tome cartas en el asunto, quizás tomando la medida quien me haya enviado el mensaje, de darle prensa a tal hecho y dude que el Sr. Jefe de Policía, llegado el momento, reconociera estar enterado y reconocer sus dichos (“no des bola, está autorizado por mi”) al instante de tomar cuenta del asunto.

 

EL POSTULANTE QUE POR CORRUPCIÓN, ENTRÓ AL MINISTERIO

En otro orden, era de mi voluntad informar, sobre el hecho donde se le arregló el ingreso a un postulante por orden del Sr. Jefe, ya que yo conocía la situación y me podría ver afectado en lo profesional y en lo laboral, en virtud que el día 21 de setiembre en horas de la mañana, luego de pasarle novedades al titular de la Unidad Ejecutora, él me pasó un número de un postulante (342951) y me ordenó que averiguara en qué situación se encontraba la lista de prelación del llamado a concurso para ingresos a la Jefatura de Cerro Largo (0407-L01/21) y en qué lugar había quedado el postulante identificado con ese número.

Ante la orden, me traslade al Departamento de Recursos Humanos, donde el Sub Oficial Mayor que allí se encontraba, me dijo que la lista de prelación había sido enviada a DEMECI (Departamento Metropolitano de Concursos e Ingresos), no recuerdo bien si me dijo que el día anterior (20/09/2022) o días antes, pero estoy prácticamente seguro que había sido enviada el día 20/09, y que referente al postulante que el Sr. Jefe quería saber, había quedado en el lugar 162, y me da una lista que tenía impresa para que se la llevara al Jefe y le mostrara lo que él me estaba informando.

Retorno al despacho, y para ese momento, ya se encontraba con el Sr. Jefe, el Jefe del Estado Mayor de la Jefatura.

Lo enteré al Sr. Crio. Gral. ® SUAREZ, sobre el lugar que ocupaba en la prelación el postulante que me había requerido, le mostré la lista que se me había proporcionado en Recursos Humanos y le enteré que dicha lista ya había sido enviada a DEMECI.

 

“HABÍA RECIBIDO UNA LLAMADA DE ALGUIEN, PIDIÉNDOLE QUE LE DIERA UNA MANO, PARA QUE ESE POSTULANTE INGRESARA”

Luego de esto, el Jefe menciona que había recibido una llamada de alguien, pidiéndole que le diera una mano, para que ese postulante ingresara y me da la orden de que le dijera al Sub Oficial Mayor de Recursos Humanos, que pasara un nuevo correo zimbra a DEMECI, aduciendo que la lista que ya se había cursado, padecía de error, que hiciera una nueva lista y le pusiera a ese postulante una nota de la Junta de Selección, que le permitiera estar entre los 30 primeros, ya que ese sería el número de vacantes para el ingreso y que él (el Jefe) a posteriori, hablaría con el Sub Jefe, para arreglar los papeles de la Junta de Selección, en virtud que este último encabezó la referenciada Junta. Nuevamente bajé a la Oficina de Recursos Humanos y le trasmití al Sub Oficial Mayor, la orden dada por el Sr. Jefe, a lo que este último me responde que enteraría al Sub Jefe de la situación cuando estuviera en Jefatura, dado que en ese momento no se encontraba.

 

EL POSTULANTE EN CUESTIÓN, PASÓ DE LA UBICACIÓN 162 CON UNA NOTA DE LA JUNTA DE SELECCIÓN DE 6, AL LUGAR 30

Como resultado, el postulante en cuestión, pasó de la ubicación 162 con una nota de la junta de Selección de 6, al lugar 30, con una nueva nota de 9, librada por dicha Junta.

De ahí para adelante, mi vida se convirtió en un martirio, por haber sido involucrado en tal situación, dado que como es previsible, no era una situación fácil el desacatar la orden de transmitir lo dispuesto por el Jerarca, al personal de Recursos Humanos.

Hablando de manera campechana, no le iba a decir “yo no voy, dígaselo usted”.

De tal hecho en adelante, en varias oportunidades le solicité al Sr. Jefe, que me sacara de la Oficina de Ayudantía, por no compartir tales procederes.

En más de una oportunidad, me dijo que lo iba a hacer, pero recién lo materializó el 24 de noviembre.

 

HABÍA SIDO PREVENIDO POR EL SR. JEFE DE QUE SI ABRÍA LA BOCA, ÉL TENÍA CONTACTOS Y AMISTADES EN MONTEVIDEO Y DE UN PLUMAZO ME VOLABA DE LA JEFATURA DE POLICÍA DE CERRO LARGO

Todo el tiempo cursado entre esos hechos y la decisión de informar, generó en mí, stress, episodios de pánico, picos de presión, sin mencionar la angustia atravesada y el temor de las eventuales resultancias, no sólo de que saliera a luz las situaciones, sino porque había sido prevenido por el Sr. Jefe de que si abría la boca, él tenía contactos y amistades en Montevideo y de un plumazo me volaba de la Jefatura de Policía de Cerro Largo, dado que según sus propios dichos, había adquirido gran respaldo político desde que había pintado el muro de la zona operacional de Montevideo en la que estaba a cargo, con la frase del fallecido Dr. Jorge LARRAÑAGA (“Hay orden de no aflojar”).

La decisión no fue fácil, o informaba y confiaba en que no se me castigara por ello, o por otro lado, de hacerse público tendría que explicar, porqué teniendo conocimiento no informé.

Elegí la primera de las opciones, y reafirmo, que fue lo correcto, a pesar de las represalias tomadas con mi persona, luego de hacerlo.

A posteriori de narrar sendos hechos, tanto en acta en primera instancia labrada por el Sub Director Ejecutivo Crio. Mayor ® Jorge BERRIEL PEDRAJA, como verbalmente ante el Director de la Policía Nacional Crio. Mayor ® Diego Fernández, ese mismo día, hice entrega al primero de los mencionados, de las dos listas de prelación que me referí anteriormente, la primera, que fue enviada en principio a DEMECI donde el postulante 342951 ocupaba el lugar 162 y posteriormente dejada sin efecto, y la segunda que se envió a posteriori y que en definitiva fue la que se publicó en la página del Ministerio, donde dicho postulante ascendía al lugar 30 por habérsele incrementado la nota de la Junta de Selección a 9.

 

EN LOS 27 AÑOS DE SERVICIO QUE LLEVO EN LA INSTITUCIÓN POLICIAL, ESTA ES LA SITUACIÓN MÁS DIFÍCIL QUE ME HA TOCADO ATRAVESAR

En los 27 años de servicio que llevo en la Institución Policial, esta es la situación más difícil que me ha tocado atravesar, porque el haber tomado la decisión de informar implicaba poner en riesgo mi estabilidad familiar, psicológica y profesional (aunque todas estas ya habían sido afectadas al momento de que me hicieron parte de ambas irregularidades, por un lado me involucró un desconocido al enviarme el mensaje con las fotos del Coordinador Ejecutivo y por otra parte me involucró el Jerarca máximo de la Jefatura de Cerro Largo al ordenarme hacer lo ya detallado).

Increíblemente, lo que menos podía esperar, que era un castigo, se dio al fin, ya que fui trasladado a prestar servicios en la Jefatura de Policía de Montevideo, pero sin esgrimirse causa alguna de tan perjudicial decisión.

Sin dudas, una Resolución así me arruinó la vida, me enviaron a un lugar donde no tengo donde vivir, me alejan de mi familia, me afectan de sobremanera económicamente y no menos importante, me causan un daño enorme a mi salud, ya que por toda la situación enfrentada, las patologías se agravaron y surgieron otras como ser depresión y que ameritan que hoy me encuentre en tratamiento psiquiátrico, ingiriendo 11 medicamentos diarios, por haber hecho lo correcto. A la fecha, las autoridades no hicieron absolutamente nada, no se investigó lo por mi informado, encubriendo el acto irregular de los jerarcas de la Jefatura de Cerro Largo. Lo único que se hizo, fue trasladarme a 400 km de mi domicilio, como medida ejemplarizante.

No se indagó al Jefe de Estado Mayor que se encontraba presente al momento de que el Jefe diera la orden de modificar la nota del postulante. No se investigó el GPS del vehículo oficial del coordinador de la Jefatura.

No se solicitó a DE.ME.C.I el mail por el cual se solicitaba dejar sin efecto la primera lista de prelación del llamado a ingreso.

No se indagó al personal de Recursos Humanos de la Jefatura de Cerro Largo que hizo las gestiones para el irregular ingreso. No obstante ello, también se han encargado de desprestigiarme buscando que no se dé oído a lo por mi informado, creándome una imagen falaz sobre mi persona, con la intención de desacreditarme.

De estos hechos tienen conocimiento, las máximas jerarquías del ministerio del interior, ya que como dije, se me indagó en actas, además, a través de un conocido hice llegar los hechos a la Sra. Patricia RODRIGUEZ, Presidente del Sindicato Policial de Montevideo, a modo de que tomaran conocimiento que la idea de actuación hoy por hoy, es de matar al mensajero, antes de investigar irregularidades. Con este criterio, ¿qué Policía va a denunciar un hecho irregular? Impunidad total…

 

Nota de Redacción:

Tenemos en nuestro poder las pruebas documentales y testimoniales, de todo lo que aquí se denuncia.



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