Argentina pisó fuerte en Brasil y escribió una página dorada más a su rica historia futbolística. Con un tanto de Ángel Di María, el equipo dirigido por Lionel Scaloni triunfó 1-0, se sacó una espina de 28 años y volvió a gritar campeón en una cita continental, nada menos que ante el máximo rival de la región. El fanatismo por la Albiceleste trascendió fronteras y, tanto argentinos como simpatizantes de la Selección en todos los rincones del planeta, deliraron con la conquista.

En distintos puntos geográficos se desafiaron las obligaciones y la diferencia de horarios para acompañar al equipo argentino, que con este título alcanzó a Uruguay como máximo ganador histórico de la Copa América (ambos ostentan 15 trofeos y Brasil quedó con 9). Desde la Base Marambio, con grados bajo cero, hasta la cálida India y hasta Bangladesh, se flamearon camisetas e insignias celestes y blancas. Todos se movilizaron por

Seguramente el Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires habrá sido el punto neurálgico de las celebraciones que eligieron los simpatizantes albicelestes para gritar “campeón”, pero en varios estados de Norteamérica, Europa (Barcelona probablemente haya sido la ciudad extranjera que más gente reunió) y hasta África y Asia se apretó el puño fuerte por Lionel Messi, el futbolista que sin lugar a dudas imanta todos los flashes y la idolatría generalizada.

La Pulga luchó por el sueño de conseguir algo con el combinado nacional y recién se le dio a los 34 años, luego de las frustraciones que vivió en las finales de las Copa América 2007, 2015 y 2016, más la de la Copa del Mundo de 2014, disputada -paradójicamente- en el mismo escenario donde hoy se dio el gusto de levantar el trofeo y desquitarse.

Hubo muchas camisetas a bastones celestes y blancos y, en su mayoría, se lució el número 10 y el nombre de Messi. Además se agitaron banderas con su rostro al unísino con el de Diego Maradona, tras la conquista en el primer certamen oficial desde su pérdida física en noviembre de 2020.

¡Locura total por Messi! ¡Locura mundial por Argentina!

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