El Poder Ejecutivo resolvió por segundo mes consecutivo no aumentar el precio de los combustibles, pese a la suba registrada en los valores internacionales del petróleo y de los refinados que son referencia para el cálculo del Precio de Paridad de Importación (PPI), elaborado mensualmente por la Ursea (Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua).

Este miércoles se conoció el informe del PPI de la Ursea para el período septiembre-octubre, y que cerró el 25 de octubre. De acuerdo con este último informe, el precio de paridad de importación subió en el caso de la nafta Premium 97 (4,38%), nafta Súper 95 (4,59%), gasoil 50S (13,83%) y gasoil 10S (13,81%), este último combustible de menor utilización.

Según un comunicado del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), la decisión de mantener incambiados los precios en los surtidos se tomó “luego de analizar la evolución de los PPI, en combinación con los resultados de Ancap, que continúa recibiendo importantes ingresos derivados de la venta de gasoil a UTE para la exportación de energía a Brasil”.

El comunicado agrega que estos “resultados extraordinarios de Ancap”, permiten al Poder Ejecutivo mantener sin cambios los precios de los combustibles para “favorecer la reactivación económica en la etapa pospandemia”.

De acuerdo al sistema PPI, aprobado en la Ley de Urgente Consideración (LUC) y que el gobierno puso en marcha a mediados de este año, la fijación de precios se ajusta mes a mes, en función del análisis de los precios de referencia elaborado por la Ursea, que también tiene en cuenta los costos de producción de Ancap.

Con este sistema, si el PPI sube, los precios en los surtidores deberían verse afectados de la misma manera. Sin embargo, la decisión final le corresponde al Poder Ejecutivo.

Desde que se aplica el sistema, el precio final de los combustibles ha registrado un aumento de 12 pesos en la nafta y de casi 10 pesos, y todo indicaba que seguiría subiendo si se tiene en cuenta que los valores internacionales de referencia están al alza.

Sin embargo, con los dos últimos informes que daban cuenta de una escenario de aumento a la vista, el Poder Ejecutivo ha decidido mantener sin cambios los precios, decisión fundamentada en los buenos resultados de Ancap.

Estas decisiones han sido interpretadas por analistas políticos y por líderes de la oposición como una forma de no perjudicar la imagen de la LUC -ley en la que se inauguró el nuevo sistema-, en vista del futuro referéndum sobre la derogación de la norma.



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