El pasado viernes el Ejecutivo de la Asociación Uruguaya (AUF) cesó del cargo de director técnico del seleccionado mayor a Óscar Washington Tabárez, que estuvo al frente del combinado celeste durante quince años. 

La determinación de los Neutrales fue analizada a fondo en los últimos días, debido a los malos resultados que venía cosechando Uruguay en la eliminatoria sudamericana. 

A nuestro juicio está decisión no fue la correcta, pues el mencionado torneo es sumamente complicado, habiendo caído el elenco uruguayo ante rivales perdibles. 

También es verdad que en dichos cotejos Uruguay tuvo actuaciones discretísimas, pero el combinado compatriota se encuentra a un punto de la zona del repechaje, contando Tabárez con gran experiencia en clasificatorias para poder revertir la situación en los partidos que restan. 

Al mismo tiempo los dirigentes de AUF expresaron públicamente que el próximo orientador será contratado por cuatro partidos y la eventual participación en el mundial, pasando a evaluarse su continuidad luego de dicha actividad. 

Creemos que esta resolución tampoco es la adecuada, pues un orientador de selección necesita tiempo para trabajar, dado que tiene a los jugadores a su disposición durante plazos muy cortos. 

A su vez el profesional que acepte dirigir solamente por el mencionado tiempo, lo hará por el afán de comandar a la selección uruguaya para crecer en su carrera, ya que técnicos de gran trayectoria seguramente no aceptarán firmar un contrato por cuatro meses. 

Lo cierto es que el Ejecutivo se tomará diez días para resolver el próximo entrenador, esperándose por parte del hincha uruguayo que el orientador que asuma siga la línea de trabajo del cuerpo técnico anterior, manteniéndose en el plantel el respeto, la actitud, y las ganas de vestir la casaca celeste.

 



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