Los ministros de Ambiente y de Ganadería, Agricultura y Pesca presentaron este lunes en el Parlamento el decreto que establece una actualización en la regulación del uso de suelos de prioridad forestal.
El texto fue presentado ante la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca del Senado en el marco de la discusión de un proyecto de ley de Cabildo Abierto que viene generando diferencias en la coalición de gobierno.

El decreto, al que accedió El Observador, señala la «conveniencia» de establecer un registro ambiental de plantaciones forestales de menos de 100 hectáreas como medida complementaria, y declarar sujeto a autorización ambiental especial las plantaciones forestales de más de 100 hectáreas en suelos ya forestados.

El registro será llevado a cabo por la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio de Ambiente. Allí deberán presentarse todos los interesados en emprender una nueva plantación forestal de entre 40 y 100 hectáreas. La inscripción en el registro tendrá validez por hasta tres ciclos forestales.

Para ser registradas, las plantaciones deberán realizarse en un 50%, como mínimo, en suelos definidos como de prioridad forestal. Al momento de la solicitud, el área forestada o de las cuencas donde se instalará la plantación deberá ser menor al 80% del total de la superficie de cada cuenca superior a 1.000 hectáreas.

Se establece además que el área afectada por el proyecto forestal no podrá intervenir en ecosistemas prioritarios: montes nativos, humedales, roquedales o arenales. Deberá así permitir la adecuada conectividad de los mismos, sin dejar «parches aislados», y deberá mantener un mínimo de 20 metros de amortiguación con cursos de aguas permanentes o montes nativos, y de 10 metros con roquedales, humedales, palmares y árboles de zonas serranas.

El decreto fija a su vez la definición de terrenos forestales. Serán los suelos ya forestados según la normativa vigente al momento de la plantación original. También los clasificados USDA VI o VII, junto a los suelos categoría USDA IV que presenten potencial riesgo de erosión según los criterios oficiales.

Quedará incluida en esta definición toda nueva plantación forestal de 100 hectáreas o más en un establecimiento o unidad de producción que ocupe como máximo un 20% de otro tipo de suelos, siempre que estos no superen el 10% de suelos USDA I y II ni representen más de 100 hectáreas de suelos USDA I,II y III.

El decreto señala a su vez que la superficie destinada a bosques protectores de servicio en cualquier predio agropecuario no podrá superar el 8% de la extensión total. Se considerará «nueva plantación forestal» a toda acción de plantar con especies forestales, con independencia del uso previo del suelo o área a ejecutarse.

Bajo objeto de estudio y eventual autorización ambiental quedarán las nuevas plantaciones forestales de 100 o más hectáreas a desarrollarse exclusivamente en suelos ya forestados y cuyas anteriores plantaciones no hubieran estado sujetas a autorización previa.

Problemas
Ante la presentación de este decreto, la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca del Senado deberá definir qué pasará con el proyecto presentado por Cabildo Abierto.

Tanto en el Poder Ejecutivo como en los partidos Nacional y Colorado entienden que la discusión de la iniciativa de los lide-rados por Guido Manini Ríos debe continuar tomando como insumo la nueva reglamentación, que puede tornar «innecesarias» algunas de las modificaciones planteadas por los cabildantes.

Cabildo Abierto llegaba a la sesión con la intención de llegar a una definición este mismo lunes, aunque dispuesto a estudiar el informe que presentaran los ministros. Sobre la mesa está la posibilidad que repita el esquema del año pasado en la Cámara de Diputados y termine sancionando el proyecto junto al Frente Amplio. Una alternativa que traería «problemas» a la coalición de gobierno, según dijo este lunes el senador nacionalista Gustavo Penadés. «Si sucediese, cosa que esperemos que no, sí será un problema», adelantó. «Sería incomprensible esa mayoría parlamentaria, ya que el Frente Amplio está atacando sistemática-mente a Cabildo Abierto, de forma a veces demasiado violenta».



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