Perder con Argentina es casi una constante a lo largo de la historia reciente, pero perder como perdimos es de cagones.

El entrenador preparó al equipo táctica y psicológicamente para perder.

No se puede tener un entrenador que declara antes del partido a los medios que van a perder, que no tienen chance, que solo un milagro los puede salvar de una derrota, como lo dio a entender en cada uno de sus conceptos.

Y cuando vimos la integración, nos dimos cuenta que la misma era justamente lo que estaba anunciando el entrenador.

Cambió todo el sistema  para perder por poco, para no hacer un papelón, esa fue la idea táctica y lo que reflejó en la charla técnica al plantel en la mañana del partido.

Condenó a excelentes jugadores que son volantes mixtos, a jugar solo defensivamente. A De la Cruz lo obligó a jugar de carrilero por derecha, corriendo a los laterales rivales, jugando al borde del área celeste, marcando y marcando, cuando todos sabemos que el volante de River Plate juega por izquierda, y crea fútbol, con llegada al arco rival.

A Valverde lo crucificó por la derecha en la misma función que De La Cruz, solo preocupado en marcar y marcar en la cancha nuestra.

Le regaló la pelota a Argentina, se suicidó Tabárez, regalarle la pelota a los excelentes volantes del rival, con Messi incluído es no saber nada de fútbol.

Esperar a Argentina es condenarse a matarse marcando hasta que la metan en nuestro arco y después esperar más goles.

Tuvimos tres oportunidades en esos primero 30 minutos en los pies de Suárez, que el golero argentino soluciona en forma excelente, hasta ahí la idea de Tabárez, esperar, marcar, correrlos y luego rezar que haya alguna oportunidad para el único delantero.

Ese era el plan, tan mediocre y conservador como el propio Tabárez.

Uruguay venía jugando a una cosa y lo venía haciendo muy bien.

Presionar al rival en su cancha, y para eso tenemos jugadores brillantes, que lo hacen maravillosamente bien.

Pero Tabárez estaba tan asustado que cambió todo para marcar y solo marcar.

Y lo hizo tan mal, que dejó solo a Messi, le entregó la pelota y terreno al mejor del Mundo, un chiste.

A esta altura me pregunto ¿qué pasa con Cáceres? Porque Cáceres es mejor y rinde más que Nandez de lateral por derecha, que Viña de lateral por izquierda, que cualquiera de los zagueros que jugaron.

Y además Cáceres siempre marcó muy bien a Messi, en algunas oportunidades lo anuló.

¿El gol que se hizo Muslera?

Si, comparto que no estaba nada feliz, pero debo recordar que nos salvó con atajadas excelentes en cuatro o cinco goles cantados que en el segundo tiempo tuvo Argentina.

Muslera es un golero que comete errores graves, siempre fue así, perdimos un mundial por horrores de Muslera, perdimos una copa América por errores de Muslera, pero también nos salvó en muchos partidos con sus atajadas.

Lo que es imperdonable es que los jugadores salieron vencidos a jugar el partido, todos quedaban contentos si Argentina nos ganaba 1 a 0 y el gol al final, eso inculcó el entrenador, eso es lo imperdonable.

¿Sin siquiera una tarjeta amarilla los jugadores de Uruguay en un partido contra Argentina?

No metieron, no dieron todo, parecían dormidos en la cancha, con solo algunas excepciones, pero muy pocas.

Y termina el partido y se dan besos y abrazos, intercambian camisetas, se mandan saludos para la familia.

Se deben intercambiar los nombres de los perfumes y hasta se recomiendan los peluqueros y los tatuadores.

Déjense de joder, si bien esto no es una guerra, hay una tradición, una historia que representar.

No estoy diciendo que hay que salir a dar patadas, pero si digo que hay que meter, hay que trancar con fuerza y dejar todo en la cancha, algo que no se hizo en este partido ni con Colombia.

El zaguero grandote de Colombia (Mena) nos cagó a patadas, se rió de todos nosotros y nadie, absolutamente nadie le paró el carro.

Miren si el “Indio” Olivera, el “Mudo” Montero Castillo o el propio Paolo, y hasta nombro a Lugano, mire si lo iban a dejar a ese grande Colombiano hacer lo que hizo en el Uruguay.

A Messi les falto pedirle una selfie o un autógrafo, déjense de joder.

 

Vamos a la actuación individual.

 

Fernando Muslera:

Se comió el gol en forma amateur, algo que lo ha caracterizado a lo largo de toda su carrera. Salvó al equipo de una goleada histórica también, es justo decirlo.

 

Nahitan Nández:

Desconocido, desubicado en la cancha, nunca pudo mostrar su coraje y subida por el lateral. No es lateral, es un invento de Tabárez que demuestra que el proceso es una mentira. No paró a nadie, de los peores.

 

Ronald Araujo:

Jugará en Barcelona, tiene un gran lomo, pero la verdad, hasta ahora muy poco ha demostrado en la selección. A su favor que juega fuera de puesto, pero hizo todo mal, no marcó a nadie, salió mal con la pelota, no ganó por arriba que debería ser su fuerte y perdió a su delantero que costó un gol.

 

Sebastián Coates:

La lentitud de Coates irrita, la pachorra, el paso cansino. Y a pesar de sus condiciones negativas, fue de los más firmes, sin llegar a 3 puntos. Viendo a Coates y Araujo, valoramos mucho más a Giménez.

 

Matías Viña:

Le dieron un baile que nunca se va a olvidar. No para  nadie, pero no solo hoy, nunca paró a nadie, su mejor aporte es la ofensiva, y sus asistencias a Suárez que terminaron en atajadas del golero argentino. Para mí no es titular, Piquerez y Cáceres son muchísimo más que él.

 

Federico Valverde:

Debería negarse a jugar Valverde, porque Tabárez lo está echando a perder en la selección. Es un jugadorazo, pero lo pone siempre fuera de puesto y lo obliga a hacer todo lo que no siente. Da mucha pena verlo jugar a Valverde, es un desperdicio, mejor que renuncie a la selección con este entrenador.

 

Matías Vecino:

De los pocos que se salva. Metió y metió, corrió hasta el minuto 90. Se equivocó en un pase que luego costó el primer gol, pero reitero, demostró tener sangre.

 

Nicolás de la Cruz:

Perdón Nico, mil perdones. Tabárez debería pedirle perdón, lo manda a jugar de “Ruso” Pérez, corriendo rivales, bailando, jugaron al “monito” con él los argentinos.

Tabárez quiere poner jugadores con buen manejo de pelota, con clara pretensión ofensiva a marcar y correr como bestias.

Después en medio del partido, los saca como si fueran culpables del resultado negativo.

 

Brian Rodríguez:

¿Jugó este chico? No la tocó, corrió rivales, tapó al volante por derecha, correteó al lateral argentino. ¿Y su fuerte que es desbordar a velocidad? El Maestro lo condenó al fracaso y sencillamente no la tocó, un fracaso.

 

Luis Suárez:

Simplemente con “cancha”, con picardía, fue el mejor de Uruguay. Tuvo tres oportunidades, las tres definió muy bien. Dos se las atajó el golero en forma maravillosa, pero había definido correctamente. Otra pegó en el lateral y volvió a la cancha. No le da el físico sin duda, ya no gana a velocidad como antes que se llevaba puestos a los defensas, pero…con mucha astucia y picardía se las arregla para tener sus chances.

 

INGRESARON:

 

Darwin Núñez:

Antes de analizar sus ingresos, debo decir que el entrenador lo castiga a jugar donde nunca en su vida jugó, de puntero izquierdo bien contra la raya. Núñez es delantero centro, así juega en Portugal y se destaca y golea a los rivales. En cuanto a su rendimiento fuera de puesta, es una lágrima de lo que vemos en Europa su rendimiento, solo Tabárez no lo ve así. Otro que está echando a perder el entrenador.

 

Edinson Cavani:

Para hacer los papelones que está haciendo mejor que se vaya a cazar a Salto.

O no tiene ganas, o no está para jugar, porque da lástima verlo. Dicen los entendidos que le falta fútbol, que jugó solo 80 minutos totales luego de la Copa América. Entonces que se vaya a hacer fútbol y cuando esté en condiciones de jugar que vuelva.

 

Joaquín Piquerez:

Ya había jugado un partido porque Viña estaba lastimado y demostró que hoy por hoy es mucho más que el titular.

Entró unos minutos y volvió a demostrar que es mucho más marcador que Viña y que sube mucho mejor que Viña, además patea con un caño, cosa que Viña no hace. Pero frente a Brasil, el Maestro y su terquedad, volverá a poner a Viña.

 

Lucas Torreira:

Si quería un cinco tapón, era Torreira el titular para dar balance en el medio campo. Pero lo metió al final y poco pudo hacer cuando ya Argentina nos vapuleó, igualmente metió mucho el chiquito.

 

Giovanni González: 

Es titular este muchacho, por lo menos es lateral y va arriba con mucha potencia. Tiene potencia física y hay que pasarlo tres veces para seguir de largo.

 



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