El coronavirus se transformó en la primera causa de muerte materna en el país, según vienen advirtiendo especialistas en ginecología ante los reiterados fallecimientos. Ya son ocho las mujeres embarazadas que murieron a causa del virus, una cifra alarmante que supera el porcentaje anual, que es de siete u ocho casos.  Esta situación tomó por sorpresa a la sociedad en su conjunto, que, hasta la actualidad, no reconocía a las embarazadas como una población de riesgo.

Para Leonel Briozzo, profesor titular de la Clínica Ginecotocológica de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República y jefe del Departamento de Maternidad del Hospital de la Mujer del Pereira Rossell, “la gravedad de la situación no fue valorada a tiempo por parte del Ministerio de Salud Pública (MSP), que tiene la responsabilidad de la vigilancia epidemiológica, ni por la sociedad científica, ni por los equipos de salud que estamos en el terreno, en todas las maternidades públicas y privadas del país”.

Consultado sobre los factores que determinaron el escenario actual, el experto explicó que incidieron dos elementos: la alta circulación del virus y el ingreso masivo de la variante P1. “Estos dos aspectos desencadenaron una especie de tormenta perfecta. Uruguay es el país con la tasa más alta de contagios y de muertes en el mundo, lo que implica una circulación viral altísima. A esto se le sumó el ingreso masivo de la variante P1. Se trata de dos motivos que, de alguna manera, podríamos haber observado entre febrero y marzo, pero no tuvimos la precaución. Y hablo en primera persona porque creo que no haber generado un plan anticipado de prevención del proceso reproductivo es una responsabilidad compartida”.

Los riesgos

Briozzo explicó que los riesgos del coronavirus en mujeres embarazadas se agudizaron a partir de la variable P1, ya que produce una rápida instalación de síntomas respiratorios que la condición de embarazo puede agravar. “Esto sucede, fundamentalmente, por la poca capacidad respiratoria que tienen las embarazadas debido al crecimiento del útero grávido, que empuja a los pulmones hacia arriba, través del diafragma, provocando, en muchos casos, una menor capacidad de respiración”.

La otra complicación que se observa en esta población es el aumento de la trombosis, formación de coágulos, que es un mecanismo de protección propio del estado gravídico. Por otro lado, algunos autores señalan que el virus podría afectar el centro respiratorio de las mujeres, lo cual tiene como consecuencia que no tengan percepción de la falta de aire, lo que se conoce como disnea. Esto significa que cuando una persona está saturando en 95 o 96 ya tiene falta de aire, pero al no tener percepción de esta falta, pasa desapercibida y se suele retrasar la consulta posibilitando el avance de la afección”.

Con respecto a la posibilidad de contagio del virus de la madre hacia el feto, por vía transplacentaria , el experto dijo que existen algunos reportes, pero que se trata de casos aislados, por lo cual no es posible realizar afirmaciones.

Lo urgente

Según declaró Briozzo, la segunda muerte materna por covid-19 fue un aviso de que si no cambiaba el manejo, otras muertes vendrían concatenadas. En ese momento, desde la Clínica Ginecotocológica de la Udelar, encendieron la alarma pública y presentaron un documento ante el MSP con medidas necesarias orientadas a esta población. “El retraso no fue en la vacunación, sino en no haber reaccionado rápidamente con medidas efectivas de aislamiento. Cuando se presentaron los dos primeros fallecimientos de embarazadas, se tendría que haber implementado una política de shock para prevenir otras muertes”.

Las medidas planteadas por los equipos de salud de la Facultad de Medicina y del Pereira Rossell, explicó el especialista, conforman un plan de impacto para mitigar los efectos de la covid-19 en el embarazo que incluye aspectos de prevención primaria, secundaria y terciaria. “A nivel primario apuntamos a universalizar la vacunación e indicarla en todas las mujeres embarazadas, ya sea antes, durante y después del embarazo. Para ello, planteamos que las mujeres, por el hecho de estar embarazadas, concurrieran a los vacunatorios, con el carnet de control, y accedieran a la dosis sin más trámites. Además, se propuso la realización de planes, gestionados por cada institución, para captar y vacunar a las mujeres embarazadas”.

Otro aspecto importante en prevención primaria, es el distanciamiento físico y social, para lo cual, según Briozzo, es necesario retomar la consigna “quédate en casa” que se aplicó el año pasado. “Y no se trata de mantener la burbuja, ese no fue un buen mensaje porque no fue bien interpretado. Es necesario que las mujeres embarazadas se queden en la casa”, remarcó. En  tal sentido, propusieron extender las licencias maternales, modificando el sistema del Banco de Previsión Social, para poder certificar a las mujeres embarazadas por riesgo de contraer la enfermedad. En el caso de aquellas que tienen posibilidades de realizar teletrabajo, se planteó garantizar las condiciones para que puedan concretarlo”.

La situación de las mujeres que se encuentran por fuera del sistema formal de trabajo, también está prevista en este plan de acción, aspecto muy importante si se tiene en cuenta que la mayoría de las embarazadas que fallecieron por coronavirus eran usuarias de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), lo que evidencia una mayor incidencia de la problemática en contextos de situación vulnerable. Sobre este punto, Briozzo señaló que se necesita brindar apoyo a las mujeres en situaciones socioeconómicas vulneradas. Para ello, subrayó, es fundamental revitalizar el programa Uruguay Crece Contigo. “Es una política clave para la atención obstétrica y perinatal que tiene Uruguay, y que no está siendo aprovechada lo suficiente. La idea es ampliar la capacidad y desarrollo de este programa mediante equipos que incluyan médicos, psicólogos y asistentes sociales”. Con respecto al sustento económico, enfatizó en la “evidente necesidad de inversión social”, ya que “los resultados que se obtengan van a repercutir ahora y en los próximos 30 años”. “Interpretar esta inversión como un gasto es tener una visión miope de lo que es la política pública”.

En relación a la prevención secundaria, Briozzo explicó la relevancia de realizar un control estricto de todas las pacientes que presenten infección, e hisopar de forma generalizada a las mujeres embarazadas para conocer la situación de cada una respecto a la covid-19. Además, planteó la importancia de mejorar los controles mediante equipos multidisciplinarios que atiendan a las pacientes en sus domicilios, con todas las medidas de seguridad, y con el equipo necesario, como por ejemplo el saturómetro que muestra la cantidad de oxígeno en la sangre, uno de los indicadores más importantes a tener en cuenta en embarazadas con esta afección. Como medida necesaria, a nivel terciario, destacó la creación inmediata de una red de maternidades a nivel del Sistema Nacional Integrado de Salud. “Es algo que todavía no existe y es fundamental aprovechar esta crisis para mejorar capacidad operativa en ese sentido”.

Con respecto a la respuesta del gobierno ante este conjunto de medidas, Briozzo aseguró que no han tenido respuestas, motivo por el cual manifestó preocupación. “No solo no hemos tendido respuesta, ni siquiera acusación de recibo de las propuestas. Nos enteramos de algunos cambios en las agendas de vacunación por la prensa, pero no hemos sido convocados. Me llama la atención porque en otras situaciones críticas siempre ha habido un trabajo conjunto entre la Facultad de Medicina y el ministerio. Se nos convocó en mayo por el tema de las vacunas, hicimos nuestros planteos y no hemos vuelto a ser convocados. Pero queremos transmitir que en la Facultad de Medicina estamos a disposición para apoyar las medidas que se acuerden desde el MSP. Por otro lado, consideramos fundamental crear una comisión de seguimiento específica que evalué la cantidad de mujeres que contraen la enfermad, los casos de gravedad y las muertes que se puedan producir. A esta altura es imprescindible contar con una vigilancia epidemiológica adecuada”.

 

El proyecto del FA

La bancada de diputadas y diputados del Frente Amplio presento el jueves 10 de junio un proyecto de ley para la creación de un Plan Integral de Atención y Protección a las Embarazadas durante la vigencia de la emergencia sanitaria por la covid-19.

La presentación de esta iniciativa se realizó mediante una conferencia de prensa a cargo de las diputadas Cristina Lustemberg, Lucía Etcheverry y Margarita Libschitz.

En esta oportunidad, las legisladoras frenteamplistas hicieron referencia a la cifra de mujeres embarazadas que fallecieron por coronavirus y explicaron que el proyecto busca generar acciones tendientes a la protección de esta población.

Esta iniciativa incluye acciones como el seguimiento y control estricto del embarazo con equipos multidisciplinarios; garantizar condiciones para el mantenimiento de la burbuja familiar de las embarazadas; régimen especial de teletrabajo, plan de vacunación específico y respaldo económico a las embarazadas en situación de vulnerabilidad socioeconómica.

Durante la presentación, Lustemberg precisó que se trata de un proyecto orientado a la protección de la mujer embarazada, tanto a las que están vacunadas como las que no. «Es un tema de protección social, con una mirada sanitaria, económica y social», aseguró. Por otro lado, enfatizó en la necesidad de trabajar en la comunicación con la ciudadanía y acercar a las mujeres a los puestos de vacunación.

Por su parte, Libschitz señaló la «muy baja tasa de mujeres embarazadas vacunadas», cuando la comunidad científica afirmó la importancia de la inoculación en esta población. A su entender, esta situación se explica por la «la mala comunicación» sobre el acceso a la vacunación. Para la legisladora, la falta de un plan de vacunación específico para las embarazadas derivó en que se agendaran «como cualquier persona» y no en condición de embarazadas.

«En un mes y medio murieron ocho mujeres jóvenes, ocho mujeres que no tenían ninguna comorbilidad, ocho mujeres que dejaron hijos e hijas sin madres, ocho mujeres que el gobierno no priorizó en su plan de vacunación», agregó.

 

Vacunación en embarazadas

Desde el viernes 11 de junio, las embarazadas que concurran a cualquier control en el Hospital Pereira Rossell podrán vacunarse contra el coronavirus con dosis del laboratorio Pfizer-Biontech y sin necesidad de previa coordinación. Según informó el subsecretario de Salud Pública, José Luis Satdjian, la medida busca que las embarazadas no tengan que esperar a la fecha asignada por la agenda y puedan vacunarse cuando antes. Al día 9 de junio, señaló el jerarca, se estimaba que de un total de 19.443 embarazadas, unas 8.000 no habían reservado hora para vacunarse.

 



Fuente