Además de Vela, presentó su dimisión el vocero de la Presidencia, Carlos Jijón.

La noche del martes, la ministra de Gobierno de Ecuador, Alexandra Vela, presentó su renuncia, luego de permanecer en el cargo durante ocho meses, desde el 14 de julio de 2021.

En su renuncia, que publicó en su cuenta en Twitter, ventiló diferencias con el presidente de la nación, Guillermo Lasso, respecto a la crisis política que se ha generado en el país por una disputa entre el Ejecutivo y el Legislativo.

«Al no coincidir con la línea política establecida por el presidente Guillermo Lasso para enfrentar la crisis agudizada por la Asamblea Nacional, presenté mi renuncia», escribió Vela.

La principal discrepancia de Vela con Lasso es que la ahora exministra insiste en que es necesario aplicar el mecanismo de la «muerte cruzada» en el país.

Se trata de una facultad contemplada en la Constitución de Ecuador, que permite al presidente de la República disolver a la Asamblea Nacional (artículo 148) o, bien, faculta al Parlamento para destituir al mandatario (artículo 130). Una vez ocurrida una de las dos opciones, el Consejo Nacional Electoral (CNE) debe convocar elecciones presidenciales y parlamentarias.

«En múltiples reuniones con tozudez he sostenido que, para el bien de su gobierno, las reformas que necesita la economía y la permanencia de la democracia es mejor la muerte cruzada», dice Vela en su carta de renuncia.

En el texto reconoce que es un «camino sin lugar a dudas riesgoso», pero añade que, al mismo tiempo, es «ineludible» si «se quiere realizar las transformaciones profundas en el Ecuador».

«En este momento, su decisión que no tengo dudas se inspira en su convicción de que es la mejor para el Ecuador, avanza por un camino que no considero el más adecuado para salvaguardar la democracia y el desarrollo del Ecuador», enfatiza Vela.

Tras la dimisión, Lasso agradeció a Vela por su gestión y dijo que el Gobierno «continuará trabajando de forma permanente por el bienestar de la ciudadanía, la protección de la democracia y la creación de un país de oportunidades y seguro para todos».

¿Qué pasa y qué ha dicho el Gobierno?

La actual crisis política que atraviesa Ecuador se desató el jueves de la semana pasada, luego de que el Parlamento negara y archivara el proyecto de Ley Orgánica para Atracción de Inversiones, Fortalecimiento del Mercado de Valores y Transformación Digital propuesto por Lasso.

Según el mandatario, esa iniciativa pretendía conseguir 30.000 millones de dólares en inversión y generar más de 2 millones de empleos. No obstante, las bancadas parlamentarias que lo negaron, que fueron Unión por la Esperanza (UNES), Pachakutik e Izquierda Democrática (ID), argumentaron que se trataba de una «ley privatizadora», que «no atraía inversiones, no generaba nuevos empleos y no beneficiaba a la gente».

Luego de la negativa de la Asamblea Nacional se escucharon opiniones acerca de aplicar la muerte cruzada. Uno de los que se pronunció a favor de activar ese mecanismo fue el asambleísta Daniel Noboa Azin, de Ecuatoriano Unido, presidente de la Comisión de Desarrollo Económico y ponente de la ley, quien en un comunicado expresó: «Ante estas circunstancias de caos e inestabilidad política que vive el país, lo más sensato es irnos a nuestras casas y llamar a muerte cruzada«.

La semana pasada, el vocero de la Presidencia, Carlos Jijón, dijo que ese mecanismo no estaba descartado; pero el lunes reciente comentó que el Ejecutivo no se plantea de momento recurrir a esta facultad.

«La muerte cruzada es una herramienta constitucional de última instancia, cuando haya una grave crisis política que amenace la institucionalidad. El Gobierno considera que no se ha llegado a ese momento», dijo.

El martes, durante su programa semanal ‘Encontrémonos por la Ciudadanía’, Lasso descartó activar el mecanismo y dijo que gobernará «de aquí en adelante sin considerar que existe la Asamblea Nacional», a la que acusó de querer «bloquear al Gobierno nacional».

El mandatario indicó que acudirá a otras herramientas, como los decretos ejecutivos, reglamentos y hasta la consulta popular para gobernar.

Durante este pleito con el Parlamento ecuatoriano, Lasso denunció que varios legisladores de Pachakutik, concretamente Rosa Cerda, Gissella Molina, Edgar Quezada, Celestino Chumpi y Cristian Yucailla, así como el asesor de este último, Marcelo Rosero, solicitaron beneficios económicos al Ejecutivo a cambio de su voto a favor de la ley de inversiones.

Respecto a esta denuncia, la Fiscalía General del Estado informó el pasado domingo que inició la investigación.

Crisis política en Ecuador: Lasso dice que gobernará "sin considerar que existe la Asamblea Nacional" y estima realizar una consulta popular

Los legisladores se defendieron, señalando que Lasso «busca desprestigiar a la Asamblea Nacional y principalmente a los legisladores de Pachakutik», luego de «no cumplirse sus cálculos políticos».

Otra renuncia

Además de la salida de Vela del Ministerio de Gobierno, el martes también presentó su dimisión el vocero presidencial.

«He renunciado al cargo de consejero de Gobierno. Creo que el presidente Lasso es un patriota y he sido testigo de su trabajo incansable por los más pobres. Estoy seguro que tendrá éxito. Que Dios bendiga al Ecuador», escribió Jijón en Twitter.





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