Los auriculares se han vuelto un dispositivo cada vez más presente en nuestra vida diaria, pero su uso constante podría suponer un riesgo a nuestra salud.

Una investigación publicada el pasado enero encontró que el uso prolongado de dispositivos intrauditivos puede causar problemas en la producción
y eliminación del cerumen.

También llamada cera o cerilla, esta sustancia secretada por el oído desempeña un importante papel en la salud y el buen funcionamiento del canal auditivo. Se trata de una secreción impermeable que sirve para humedecer la piel del conducto auditivo externo y actuar como un mecanismo protector
para prevenir infecciones.

La cera siempre se está moviendo hacia el exterior del canal auditivo externo, evitando que los oídos se llenen de células muertas de la piel. Esta
migración de cerumen es estimulada por los movimientos de la mandíbula.

Una vez que la cera llega al final de la oreja, simplemente se cae.

Así, cualquier cosa que bloquee la progresión normal de la cerilla que se mueve hacia afuera puede causar problemas. Por esta razón, el uso prolongado de auriculares debe ser evitado.

Tener estos dispositivos metidos en el oído todo el día podría comprimir la cerilla, haciéndola menos fluida y dificultando su eliminación. Es más, los auriculares podrían llegar a compactar a a la cera al punto de provocar una inflamación en el oído.

Si son utilizados de manera constante, estos dispositivos podrían atrapar el sudor y la humedad en los oídos, haciéndolos más propensos a las infecciones bacterianas y fúngicas.

Además, los auriculares interrumpen el flujo de aire, lo que evita que la cera húmeda se seque. Esto podría fomentar la acumulación de cerumen. Los
gadgets también crean una barrera para la expulsión natural de esta sustancia, lo que termina estimulando las glándulas secretoras y aumentando la producción de cerumen.

«Si se produce un acúmulo, el exceso de cerumen puede causar problemas de audición, junto con otros síntomas como dolor, mareos, tinnitus, picazón y
vértigo», alerta The Conversation. Por esta razón, si necesitas escuchar algo durante un período de tiempo prolongado, se recomienda sustituir los auriculares intrauditivos por los supraaurales, es decir, los cascos. Debido a que se posicionan fuera del canal auditivo, ofrecen un mejor flujo de
aire y una menor probabilidad de causar compactación de cerumen o introducir bacterias o patógenos en el canal auditivo.



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