Una mala alimentación puede provocar procesos inflamatorios en el cerebro, hacer que empeore la memoria y empeorar nuestra salud. No te pierdas los hábitos alimentarios con los cuales tendrás que acabar para mejorar las funciones cognitivas.

Si piensas en la salud de tu cerebro, seguramente evitarás:

1. Consumir mucho azúcar

Una de las principales causas de que empeore nuestra función cerebral es abusar permanentemente del azúcar, según los especialistas del portal Eat This, Not That.

El funcionamiento del cerebro depende en su mayoría del nivel de azúcar en la sangre. Este también influye en la insulina, que regula el ingreso de aminoácidos responsables de la formación de la hormona del sueño. Por lo tanto, el exceso de azúcar puede causar incluso un coma diabético, explicó el dietista búlgaro Dimitar Marinov.

Al mismo tiempo, no hace falta que te abstengas por completo de consumir azúcar, ya que eso puede empeorar las capacidades intelectuales e incluso provocar lipotimias, es decir, la pérdida breve de conocimiento debido a una disminución del flujo sanguíneo del cerebro a corto plazo, agregó el médico.

2. Beber alcohol

«Incluso el consumo de alcohol poco frecuente puede provocar trastornos de memoria y dañar el cerebro», alertó la médica estadounidense Melissa Mitri.
Si no puedes imaginarte tu vida sin bebidas alcohólicas, evita consumir más de una copa de vino, cerveza o licor, detalló la especialista.

3. Comer grasas saturadas

La médica Sandra Jadzhi califica los alimentos con grasas saturadas de los peores enemigos del cerebro, ya que son capaces de empeorar las funciones cognitivas, así como la salud mental de quienes padecen enfermedades psíquicas. Además, aumentan la irritación y la depresión.

4. No alimentarse como es debido

Otra dietista, Liz Wyosnick, destacó la importancia de comer haciendo pausas a lo largo del día. Si pasa mucho tiempo entre una ingesta y la siguiente, el cerebro sufre, ya que el organismo intenta recuperar la falta de glucosa de sus reservas internas. Como resultado, pierdes energía o no puedes centrarte en lo que estás haciendo. La mejor opción es desayunar una hora después de despertarte. Luego tienes que comer cada tres o cuatro horas durante el día.

5. Comer y a la vez hacer otras tareas

Si te concentras en otras cosas a la hora de comer, te arriesgas a darte un atracón, explicó Wyosnick. En este caso, no te das cuenta de la cantidad de comida que consumes y pierdes la conexión con las señales de saciedad. Igual tendrás hambre y volverás a comer en breve, lo que puede afectar al nivel de azúcar en sangre y al cerebro.

6. No consumir suficiente vitamina B12

Además, es importante controlar el nivel de B12, pues protege las células nerviosas. Los síntomas de la falta de vitamina B12 son una mala memoria y depresión, lo que puede tener consecuencias irreversibles para el sistema nervioso, advierte la doctora Elizabeth Ward.

Quienes evitan alimentos de origen animal o no se alimentan lo suficiente, suelen tener deficiencia de vitamina B12, sobre todo tras cumplir los 50 años, enfatizó la especialista.



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