El beneficio estará disponible para productores familiares que no mantengan deudas con los planes de la cartera y consistirá en fardos vegetales para alimentar al ganado.
«La declaración de emergencia agropecuaria por 90 días es necesaria a efectos de canalizar ayudas a productores familiares de menos de 500 hectáreas índice Coneat 100», afirmó Mattos, en entrevista con Comunicación Presidencial.
En el caso del departamento de Tacuarembó, se trata de las seccionales policiales 3ª, 4ª, 5ª, 8ª, 11ª y 16ª. Y en Rivera en las seccionales 3a, 5a, 6ª, 7ª y 8ª.
Además, acotó que la resolución se tomó por sugerencia de la Comisión de Emergencias Agropecuarias, tras analizar la situación agroclimática actual del país.
El jerarca expresó que el objetivo es prevenir y contribuir a sostener la viabilidad de los productores, quienes por la falta de fibra en las pasturas, la baja disponibilidad en el volumen de forraje y el estado corporal del ganado al entrar el próximo invierno podrían llegar a una crisis forrajera, con el correspondiente impacto económico y productivo.
Explicó que la secretaría de Estado diseñó un plan a fin de asegurar fardos de fibra vegetal para alimentar animales, elemento nutricional que faltará en invierno a consecuencia de la sequía de verano, y de la que en estos momentos hay existencia.
Asimismo, subrayó la trascendencia de tomar a tiempo las medidas y actuar de forma preventiva. «La declaración de emergencia habilitaría una disponibilidad de fondos para la adquisición de un volumen importante de fardos a efectos de poner a disposición de los productores familiares que estén al día con los planes del ministerio», informó.
En ese sentido, puntualizó que se hará un llamado para conocer los recursos y la intención de compra de los productores, para luego dimensionar la cantidad de fardos que se comprarán. También informó que hay organizaciones rurales y sociedades de fomento que ofrecieron sus instalaciones para el acopio.
El ministro recordó que, desde diciembre del 2021, se declaró en emergencia agropecuaria más de 12 millones de hectáreas, por falta de agua para beber y regar, lo que se fue revirtiendo por el comienzo de las precipitaciones. No obstante, en la zona norte del país empezaron en marzo.
También proyectó que estos campos no se recuperarán lo suficiente hasta entrada la primavera, como tampoco el estado del ganado, debido a la llegada del invierno y las heladas. «Por eso, es importante tener una respuesta inmediata», concluyó.



Fuente