Pocos minutos después de las 10 horas comenzó en la Cámara de Diputados la interpelación al ministro de Defensa Nacional, Javier García, por la compra de los dos aviones Hércules al gobierno de España, que costaron 26 millones de dólares.

El miembro interpelante, el diputado del Frente Amplio Gerardo Núñez, comenzó su intervención aclarando que comparte la necesidad de revonar la flota de aviones Hércules que tiene la Fuerza Aérea. En relación a esto, recordó que el anterior gobierno había elaborado una propuesta en ese sentido, la cual no fue considerada por la nueva administración.

Para Gerardo Núñez, la compra que hizo el gobierno de los aviones Hércules fue “mala, costosa”, y se realizó “sin garantías”.

El diputado comunista hizo una serie de consideraciones para apoyar su punto.

Poca modernización

Cuestionó primeramente “la oportunidad de la compra y los costos”, y recordó la postura del actual ministro, cuando éste siendo legislador había criticado duramente la adquisición de un avión multipropósito en el último gobierno de Tabaré Vázquez, que costó un millón de dólares.

Además, apuntó contra la antigüedad de los aviones adquiridos por el ministro García. “Los anteriores (aviones Hércules) tenían entre 19 y 20 mil horas de vuela cada uno, y eran del año 60 y 61, así que el supuesto proceso de modernización del que se habla es de unos 15 años”, dijo.

También señaló que el ministro en un primer momento informó que se trataba de aviones de la década de 1990, y en una segunda instancia un comunicado de Defensa informó que eran de 1980. En realidad fueron fabricados en 1975 y 1976.

“Cuestionaba la compra de un avión del año 79, y los aviones que compra son del 75 y el 76. ¿Piensa lo mismo o es que había un discurso cuando se era oposición y ahora cuando se está en el gobierno hay otro discurso?”, dijo Núñez.

Compra irregular

Otro los cuestionamientos a la compra tienen que ver con la transparencia de la adquisición. Núñez afirmó que el proceso de compra fue irregular. Dijo que, a pesar de que no se permitió a la oposición el acceso al expediente de la compra, obtuvo documentos que “confirman que no hubo proceso competitivo y que además nos faltaron a la verdad en las respuestas a los pedidos de informes”.

Sobre esto agregó el ministerio mintió al afirmar que “analizó cuatro ofertas, cuando en realidad analizó dos”. Para sostener esto, el miembro interpelante mostró cartas del canciller Francisco Bustillo, en las que oferta 22 millones de euros por las aeronaves en junio de 2020, y otra carta del gobierno español en la que acepta la oferta, el 25 de julio del mismo año.

Después señaló que había dos ofertas “posteriores al cierre del negocio con España”.

De esta forma, atacó la falta de transparencia en la compra. “Se nos responde que se había analizado cuatro ofertas, pero es raro que primero se cierre el negocio con España y después se haya analizado dos ofertas”, afirmó.

Sobre la irregularidad de la compra, Núñez manifestó que la misma se hizo sin informes jurídicos previos y sin garantías. Como prueba de este punto, el legislador enseñó un informe de la Asesoría Jurídica de la Fuerza Aérea y otro del Departamento Jurídico Notarial del Ministerio de Defensa, en el que se señala que “el Reino de España no asume ninguna garantía material” sobre el estado de los aviones, aspecto que generaba “inquietud”, tanto en esa dependencia como en la Fuerza Aérea.

Por último, hizo mención al estado en que los aviones fueron entregados. Recordó que una de las aeronaves, antes de llegar a Uruguay, tuvo que hacer escala en Brasil para someterse a un mantenimiento por problemas técnicos. Además, mencionó que notas de medios españoles consideraban de “jubilados” a los aviones, que tuvieron “47 años de servicio”.

La defensa del ministro

Finalizada la intervención de Núñez, comenzó la defensa del ministro, que lo hizo poniendo en duda la autenticidad de la preocupación del legislador comunista, atribuyendo una oculta motivación en la ideología del partido al que pertenece el miembro interpelante.

“El tema de fondo no son los Hércules, son una excusa. Podrían ser dos Hércules, lanchas o cuatro camiones, da lo mismo, el tema de fondo es ideológico. El Partido Comunista, al que pertenece el miembro interpelante, no cree en las Fuerzas Armadas y no quiere Fuerzas Armadas, armadas”, expresó.

El jerarca continuó su defensa en el mismo tono. Destacó la importancia de las Fuerzas Armadas, más allá de su rol de defensa del país. Hizo énfasis en el rol social que cumplen. Para esto señaló su apoyo en emergencias climáticas, en la recolección de basura, en el mantenimiento de edificios públicos y en el reparto de alimentos o vacunas. Además, recordó que el personal subalterno de las FFAA son de los peores pagos en el país y que casi la mitad de los mismos carecen de condiciones dignas en materia de vivienda.

Después insistió con los “prejuicios ideológicos” de algunos sectores contra los militares. “Hay sectores donde hay vestigios de un antimilitarismo adolescente, infantil, que se opone a todo lo que venga de las Fuerzas Armadas por ese salpullido adolescente que lleva a tener prejuicios ideológicos ante un compatriota como cualquier otro, con una salvedad, que es que son de los más pobres del país”, dijo.

García, el más honesto

Posteriormente, García se defendió personalmente apelando a su incomparable rectitud en el manejo de los fondos públicos. “A mí se me gana a muchas cosas todos los días, pero a ser honesto con los dineros públicos no me gana nadie, a administrar los dineros públicos con honestidad, con transparencia, con austeridad no me gana nadie”, aseguró.

“Se me podrá acusar de muchas cosas, me equivoco no una vez por día, me equivoco varias veces por hora, pero no me equivoco con el destino de los dineros públicos”, añadió.

El jerarca también apuntó contra algunas de las aseveraciones del miembro interpelante.

Señaló que Núñez afirmó no haber accedido al expediente del Tribunal de Cuentas, “pero lo citó doce veces. O se lo recitaron y se acordó o lo tiene, y me parece bien que lo tenga, es público”, dijo.

En cuanto a los informes técnicos citados por Núñez, el ministro aludió a la existencia de otros que sí validan la compra. Dijo también que personal del área técnica de la Fuerza Aérea viajó a España y realizó informes.

Sobre el costo de la compra, García defendió el monto desembolsado, ya que en un principio se preveía adquirir una avión por la suma y que finalmente se compraron dos. También cuestionó lo dicho por Núñez sobre el costo de mantenimiento asociado a las horas de vuelo. Según el ministro, esos gastos se deben al paso del tiempo y se tienen que realizar cada dos años. “Es una confusión garrafal”, dijo García sobre lo afirmado por el legislador frenteamplista.

También defendió la transparencia de la compra, que pasó por el contralor de tres organismos públicos.



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