En las últimas horas se produjo un cambio de enfoque en el caso de la muerte de un niño de un año y medio, hecho ocurrido el pasado viernes en el barrio La Arenera, en la ciudad de Rivera.
En la finca donde ocurrieron los hechos hay una piscina pequeña, y en el terreno lindero existe una zanja con agua.
Según informara el medio local Hora Uno, el relato de la familia señala que el niño fue encontrado por su hermano, de unos cinco años, quien lo tomó en brazos y lo llevó hasta su madre. Luego un vecino trasladó en auto al bebé hasta el hospital local,
donde no se pudo hacer más que constatar el deceso.
Las versiones que circularon el viernes apuntaban a una muerte por ahogamiento, pero las pericias forenses modificaron esa hipótesis.
De acuerdo con la citada crónica, la autopsia determinó que no había agua en los pulmones del pequeño, lo que descartaría una muerte por inmersión. Asimismo, se constató una lesión en el tórax.
Ahora la policía lleva a cabo indagatorias en la familia y el entorno del desafortunado menor, con el fin de esclarecer lo sucedido.