A esta altura ya todo el Uruguay ha tenido conocimiento que el popular conductor, actor, cantante y relator Humberto de Vargas fue detenido totalmente alcoholizado, manejando su auto y se desacató con los funcionarios policiales.

También todos hemos recibido en nuestro celular un video dentro de la seccional 14 de policía en Carrasco, donde de Vargas hace un papel lamentable, fuera de control por su estado etílico, cayendo al suelo y diciendo guarangadas a un policía.

Recuerdo cuando Diego del Grossi también en Avenido Italia perdió el control de su auto y se dio contra un kiosco y también tenía alcohol en sangre. Lo destruyeron.

Sin embargo, Del Grossi demostró ser un caballero, aceptó su falta grave y se puso en contacto voluntariamente con la dueña del Kiosco y le compró uno totalmente nuevo pidiendo las disculpas públicas correspondientes.

De esto último poco hablaron, sin embargo la foto de del Grossi en el lugar del accidente tambaleante fue masivamente difundido en redes sociales.

Desde este artículo no pretendemos defender a Humberto de Vargas, que fue totalmente descalificador.

Pero tampoco hacer una fogata, nos parece absolutamente cruel desde todo punto de vista.

El alcohol hace estragos, de eso no hay dudas, y seguro que las acciones de de Vargas fueron consecuencia de su estado.

La justicia tomará las medidas que crea son justas, ya el canal 10 levantó su programa por la difusión virilizada de su acción.

Los uruguayos en general son especialistas en mostrarse moralistas, cuando en realidad muchos tienen algo escondido en el ropero.

Pero cuando a un político lo denunciamos por corrupto, muchos lo defienden, eso es hipocresía.

Ojalá Humberto de Vargas reconozca su grueso error, pida las disculpas que corresponden por ser un hombre público, y pueda seguir trabajando, ya que es un gran artista uruguayo.



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