Pasa horas entrenando, cinco días por semana, pero Angela Okutoyi, promesa del tenis keniano, asegura antes de su debut en la categoría júnior de Roland Garros que su auténtico motor es su abuela, que la educó y crió en solitario.

Angela y su hermana gemela Roselida no conocieron a su madre, que murió justo después de su nacimiento. Pasaron entonces a un orfanato, antes de que su abuela Mary Ndong’a pudiera recuperarlas.

«Estábamos a punto de ser adoptadas, mi hermana y yo, por familias diferentes. No nos hubierais conocido y quizás no estaría practicando este deporte», cuenta la jugadora de 18 años en una entrevista con la AFP.

«Por eso la considero mi faro. La quiero mucho», apunta sobre su abuela Mary Ndong’a.

La abuela consiguió recuperar a sus nietas, que pasaron a vivir con ella en una modesta vivienda en una escuela privada de Nairobi, donde Mary Ndong’a trabaja en labores de mantenimiento.

Fue allí precisamente, en las pistas de tenis de la escuela, donde Angela pudo descubrir ese deporte cuando tenía cuatro años.

Desde entonces ha ido elevándose en el circuito africano júnior de tenis y la temporada 2022 es la mejor que ha tenido hasta el momento.

En febrero, en el Abierto de Australia, Angela Okutoyi se convirtió en la primera keniana en ganar un partido de un torneo júnior del Grand Slam. Se impuso allí en dos encuentros, antes de ser eliminada en la tercera ronda.

«Disputar un torneo del Grand Slam, que ha sido siempre un sueño para mí, fue una buena experiencia y también una buena lección», estima.

– ¿La «Serena de África»? –

Actualmente es la número 65 mundial en categoría júnior y se dispone ahora a conocer la tierra batida de París.

«Roland Garros es un gran torneo. Mi objetivo es hacerlo mejor que en Australia. Y si puedo ganar el torneo, ¿por qué no?», sueña en voz alta.

Angela dedica la mayor parte de su tiempo y de su energía al tenis. Ha optado por la enseñanza a distancia para poder pasar el máximo tiempo posible en las pistas, hasta seis horas al día.

Incluso ha dejado en un plano secundario otras aficiones como la cocina, la música o TikTok, para no desviarse de su misión de preparar lo mejor posible Roland Garros y Wimbledon.

Intenta seguir el modelo de su ídolo Serena Williams, a la que emula con un revés potente y un juego de fondo de pista agresivo.

«Espero que triunfe en un nivel superior y ya veremos si podemos tener una Serena de África», declara su entrenador, Francis Rogoi.

El futuro de su carrera es todavía una incógnita, pero por sus logros hasta ahora confía en convertirse en un modelo para jóvenes tenistas procedentes de familias humildes como la suya.

Angela Okutoyi sigue viviendo con su abuela en la escuela en la que comenzó en el tenis y asegura que sus orígenes modestos le hacen no despegarse de la realidad y concentrarse más en su juego.

«Soy la misma persona que era antes de Australia», afirma.

Su abuela está muy presente para ella. «Cada vez que entro en la pista y que pienso en que ella es mi faro, eso me impulsa en todo lo que haga», asevera.

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