mino, y cuanto más se acerquen los tiempos pre electorales, cada uno va a tomar sus propios caminos.

Estoy seguro que estaremos ante muchas sorpresas, varias traiciones, y peleas profundas.

Cabildo Abierto sabe que si hoy fueran las elecciones jamás llegaría a la cantidad de votos que tuvo en su primera experiencia electoral. Entonces ya hay una estrategia para lograr captar votos de gente que no los votó. Y apunta a “clientes” del Frente, de los Colorados, del Partido Nacional, etc.

El Partido Colorado se siente en peligro de extinción (no se enojen amigos colorados), pero no hay que ser un gran analista para darse cuenta que tras la caída de Ernesto Talvi los colorados no tiene futuro, no hay líderes, y un partido que aun la cabeza es un ex presidente que se había retirado de la política hace más de 10 años, que lo fueron a buscar para enfrentar la interna, pero que a pesar de haber renunciado a su banca de senador, hoy por hoy es el líder que manejo todo el partido, deja en clara evidencia la falta de recambio serio.

Talvi se fue abruptamente y nadie pudo ser individualizado como su sucesor.

Tampoco han permitido que aparezcan líderes que se puedan hoy señalar, y a tres años de una elección, podríamos decir que solamente la vuelta de Pedro Bordaberry, sería por lo menos un golpe importante. Aunque debemos ser realistas, Pedro y sus candidaturas presidenciales fueron históricamente las peores del Partido Colorado en su historia, aun peor que con Guillermo Stirling como candidato.

Para mí Pedro es brillante, y tiene todas las condiciones para ser un gran candidato.

Pero…volvemos a lo mismo de siempre, su apellido, aun es absolutamente condenado en la opinión popular.

Pero el Partido Colorado debe salir a buscar a sus votantes, los cientos de miles que no hace tanto los votaban.

¿En dónde están?

La mayoría se fue al Frente Amplio en la primera y segunda elección de Vázquez y Mujica.

Y unos 100.000 votos se fueron a Cabildo Abierto en ésta última elección.

Creo que el Partido Colorado con Bordaberry lograría su mejor posicionamiento para las próximas elecciones y aseguraría el retorno de la mayoría, que ya está indignada con Guido Manini Ríos.

Quizás me estoy olvidando de algún líder que pueda generar un impacto en el Partido Colorado, pero no aparece en mi análisis, y sin Pedro efectivamente el Partido Colorado tiende a desaparecer a una votación menor al 10% de los votos.

El Partido Independiente está en el piso, y nada indicaría un aumento de simpatías. Es un partido que ya tiene mucho tiempo, no es nuevo, y su líder Pablo Mieres es el responsable de la baja votación pasada.

Mientras tanto, el Partido Nacional parecía se vería fortalecido por el poder de gobernar. Sería lógico, pero la muerte de Jorge Larrañaga dejó mal parada a Alianza Nacional y era la pata fuerte.

La reconstrucción de Alianza se está intentando, pero los Blancos son bravos, ya Gandini salió rápidamente con el cuerpo de Larrañaga aún caliente, a intentar sustituir al grupo del malogrado ministro.

El presidente Lacalle Pou va a largar a sus candidatos en la interna Blanca del Herrerismo.

Ninguno hay de peso, todos tienen pretensiones de medio pelo.

Javier García, Álvaro Delgado, Luis Alberto Heber, Juan Sartori, etc

Ninguno de ellos tiene la estatura presidencial.

¿Quién saca ventajas por todo este análisis?

Sin duda que el partido de izquierda, el Frente Amplio.

Los uruguayos no votantes del Frente Amplio, no le perdonan al gobierno actual la falta de auditorías externas prometidas.

Los gritos y la reiteración de esa promesa a lo largo y ancho del país aún resuenan.



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