«Tenemos unos contratos vigentes y una masa salarial deportiva con unas magnitudes que no nos permiten tener margen salarial», prosiguió el presidente del club. «El ‘fair play financiero’ en LaLiga es distinto y el criterio del ‘cash’ no se sigue. No pudimos encajar el primer contrato de Leo Messi, que ya explicaré en detalle. Para tener este ‘fair play’, el Barça tenía que estar a favor de un contrato que era una hipoteca del club de medio siglo, por los derechos de televisión. Yo no estoy dispuesto a hipotecar los derechos del club por nadie. Tenemos una institución que está por encima de todos, incluso por el mejor jugador del mundo. Le estaremos siempre agradecidos».

«Para que os hagáis una idea», explicó el dirigente, «el límite salarial que podríamos afrontar es con la regla 4 a 1. Para tener 25 millones de salario, tenemos que liberar 100. Eso son muchos jugadores. La dirección deportiva está trabajando para reducir la masa salarial y hay algunos jugadores con los que hemos llegado a un acuerdo, pero con otros no es tan fácil. Estamos en un terreno muy pantanoso, que conlleva muchos riesgos para la entidad y requiere su tiempo».



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