Con el 100 % de las actas electorales procesadas y el 99,295 % contabilizadas, Pedro Castillo es el candidato con más votos en las elecciones presidenciales peruanas con al menos 8.803.629 sufragios. Si bien aún resta un 0,705 % de los votos por escrutar, y ese porcentaje es mayor al que separa a Castillo de la candidata Keiko Fujimori (0,4 puntos porcentuales), es inviable que se pueda revertir este resultado.

Aún sin una confirmación de que haya ganado, Castillo agradeció en sus redes sociales el saludo del presidente de Argentina, Alberto Fernández, y el expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. A su vez, en nuestro país, la Mesa Política del Frente Amplio emitió un comunicado saludando al político andino.

No obstante, la llegada de Castillo al poder está envuelta en misterio ya que el dirigente político se contradice en sus propuestas de gobierno. Por ejemplo, su discurso de izquierda popular no coincide con las ideas de mano dura contra los delincuentes, la inmigración o el rechazo a la igualdad de género.

También dijo que una vez que se siente en el sillón del Palacio de Gobierno redactará una nueva Constitución, pero, en esta ocasión, será «hecha por el pueblo» y a través de una Asamblea Constituyente. En un debate presidencial, Castillo dijo que «tienen que rescatar la salud como derecho universal».

Sus opositores señalaron que se pretendía hacer una estrategia como la del chavismo en Venezuela, pero sus allegados explicaron que la idea de Castillo está inspirada en el modelo chileno, donde 155 miembros elegidos por el pueblo redactarán un nuevo texto.

El pasado mes de marzo, en un evento llevado a cabo en una plaza de Chumbivilcas, en Cusco, Castillo apuntó contra la Defensoría del Pueblo y contra las empresas transnacionales del país. Según recoge el diario El País de Madrid, Castillo dijo: «Hay que desactivar la Defensoría del Pueblo. Ustedes conocen ¿la Defensoría del Pueblo ha defendido a Espinar?» La multitud respondió. «¡Nooo!». «¡Pero cuánto se lleva!», agregó el político en referencia a las presuntas altas remuneraciones de sus funcionarios.

Asimismo, uno de los presentes le gritó: «¿Y las empresas transnacionales?», y el contestó: «Las empresas transnacionales están con las horas contadas».

Luego de que surjan varias críticas, el político aclaró que hablaba de «fortalecer» y no de «acabar» con las empresas transnacionales. Agregó además que para que el país sea un «sueño para sus hijos y alumnos» se tiene que «fortalecer» la democracia, «garantizar» las libertades y «consolidar» las instituciones.

«El Tribunal Constitucional, la Defensora del Pueblo y los organismos reguladores del Estado serán fortalecidos para que cumplan con su verdadero objetivo: servir al pueblo», recoge el medio anteriormente mencionado.

En el aspecto social, Castillo dijo ser católico, aunque su esposa e hijas practican el evangelismo y se maneja con ambigüedad cuando se refiere al matrimonio igualitario y los derechos de las personas. En tal sentido, sostuvo que no apoyaría el matrimonio gay, pero que lo plantearía en la nueva Constitución que planea. «Refundar el Estado, profundizando la democracia, garantizando el ejercicio de derechos para todos, en plena igualdad y sin ningún tipo de discriminación», aseguró, y sus allegados indicaron que Castillo «está dispuesto a hablar» sobre temas de LGTBI.

Finalmente, en temas de seguridad Castillo dijo que desplazará la idea de los ronderos, grupos de vecinos que evitan la delincuencia rural con látigos, hacia el resto del país. «Trasladaremos las rondas campesinas y urbanas a los barrios. Hacemos un llamado a los licenciados de las fuerzas armadas, los reservistas y policía nacional para consolidar una sola fuerza», afirmó.

«Se les dé un presupuesto a las rondas campesinas, ya no solo están para cuidar las vacas. Tienen que contribuir con la tranquilidad del país y la fiscalización a sus autoridades», agregó el candidato a la presidencia en Perú.





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