El vórtice polar que azota el oeste de los Estados Unidos (EE. UU.) y Canadá no deja de sorprender. Esta vez, el intenso frío dejó una postal impactante: las cataratas del Niágara congeladas.
En los últimos días, el servicio meteorológico de EE. UU. registró temperaturas extremas, con sensaciones térmicas que alcanzaron los -55 ºC. Las severas heladas dejaron al menos 30 víctimas mortales, provocaron cortes de luces masivos, e incluso ocasionaron la caída de un avión durante un intento de despegue en el estado de Maine.
En este contexto, el frío polar hizo que las cataratas del Niágara, situadas entre las ciudades de Nueva York y Hamilton, se congelaran parcialmente, dejando una imagen espectacular.
Aunque las fotografías parecen mostrar una capa de hielo sólida, las cascadas no están completamente congeladas. La administración local explica que el caudal no se congela por completo, sino que se forma una capa gruesa de hielo y niebla, mientras que debajo el agua sigue fluyendo.
Esto se debe a la planta generadora de la Autoridad de Energía de Nueva York, una reserva hídrica construida en la década de 1930 que impide que las cataratas se solidifiquen totalmente.
A pesar del frío polar, los turistas encontraron la manera de disfrutar un espectáculo natural único, digno de película.