El secretario general de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE), José Lorenzo «Joselo» López, dialogó con Caras y Caretas Portal sobre el reciente informe realizado por el Instituto de Estudios Sindicales que evidencia la rebaja salarial que se le aplicó al sector público alcanzó los 192 millones de dólares.

¿De qué forma impactó el recorte a los salarios públicos en la sociedad?

Como cualquier rebaja salarial impacta directamente en el poder adquisitivo de cada uno de los trabajadores y trabajadoras que sufrieron esa rebaja. Por supuesto que al existir tanta disparidad en el escenario público, a algunas personas les puede haber pegado más fuerte que a otras, pero los niveles más bajos son los más resentidos. La pérdida no solo se siente en el trabajador público, sino en la sociedad, ya que esos 192 millones de dólares que deberían haber estado en el bolsillo de los trabajadores, para no perder poder adquisitivo, es plata que no circula en el mercado interno. Por lo tanto, el pequeño comercio de barrio también siente la merma porque el trabajador tiene menos plata para gastar. Los trabajadores públicos, en su gran mayoría, no tenemos capacidad de ahorro por lo que todo el ingreso lo volcamos en el mercado. Cuanto menos plata tenemos, menos plata le entra al almacenero o al kiosquero. Como si fuera poco, al caer el salario público, como ya cayó el privado, el índice medio de salario cayó a nivel de medición, y como es la variable que se tiene en cuenta para ajustar jubilaciones y pensiones, por lo que también impactó en los jubilados y pensionistas.

¿Cuáles son las expectativas de recuperación salarial para la próxima ronda de negociación que inicia en junio?

De acuerdo a la ley de presupuesto que marca como se va a establecer el ajuste del salario durante todo el período, en enero del 2021 el ajuste del salario es por la inflación proyectada por el gobierno para ese año, que está previsto en un 5,8%, sin embargo todos los indicadores señalan que la inflación este año va a cerrar en el entorno de los 7% u 8%, por lo cual el año que viene, nuevamente, vamos a perder más salario. Para nosotros es muy importante intentar, en esta rendición de cuentas que ingresaría el 30 de junio al Parlamento, modificar algunos aspectos de la Ley de Presupuesto y comenzar a recuperar el salario perdido. Esa es la expectativa que tenemos y para eso nos estamos preparando. El informe reciente que publicó COFE tiene que ver justamente con lo que queremos negociar con el Poder Ejecutivo,: una fórmula para ver cómo podemos recuperar el salario, aunque sea en diferentes etapas. Mas allá de que la pérdida financiera nunca se va a recuperar.

¿Qué lectura hace sobre la decisión del gobierno de decretar impuestos a los salarios públicos y no al gran capital?

Sabemos que hay una situación compleja en el país (crisis sanitaria, económica y social), que no es ajena a nadie, pero el Poder Ejecutivo hizo dos compromisos en la campaña electoral, uno fue que no iba a haber perdida de salario real y el otro que no iban a haber nuevos impuestos. Nosotros queremos que haga lo mismo que hizo con el gran capital, con quienes se comprometió a no subir los impuestos, argumentando que la carga tributaria ya es muy pesada, y cumplió. Sin embargo, a los trabajadores se les prometió que no perderían salario y está claro que el Gobierno se ha generando un ahorro muy grande a costa de la rebaja salarial de los trabajadores públicos. Y ese ajuste se va a multiplicar en función de la pérdida de puestos de trabajo en el Estado, ya que no se han ocupado las vacantes generadas. Todavía no tenemos las cifras para calcular ese ahorro, pero sabemos que es superior al generado con la rebaja salarial . Además, se anunció una modificación en la ley de licencias medicas que le va a generar un ahorro muy importante al gobierno, lo que implica que el ajuste, en gran medida, lo estamos pagando los trabajadores estatales. Sin embargo, con el gran capital, el Gobierno cumplió a raja tabla. Todos sabemos que, en este momento de pandemia, hay sectores que han crecido en la acumulación de capital, sin embargo a esos sectores no se les ha pedido ningún esfuerzo. Ellos siguen acumulando riqueza, mientras que el ajuste lo pagan los trabajadores. Esto demuestra que el gobierno tiene una notoria preferencia por el gran capital en detrimento del trabajo».

 

 



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