La falta de marcas ganaderas asociadas a la declaración jurada de la Dirección de Contralor de Semovientes (Dicose) y la pérdida de caravanas electrónicas previo a la faena son dos problemas que a nivel del Sistema Nacional de Identificación Ganadera (SNIG) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) se quiere solucionar, informó el director del sistema, Gabriel Osorio, en el marco de una reunión con socios de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG).

El encuentro, tras la primera reunión de precios de ACG de forma presencial este año, Gabriel Osorio comentó que hay 6.500 productores ganaderos
que no tienen su marca asociada al registro de Dicose y que, por otro lado, se han dado varios casos de animales que llegan a fae-narse sin caravana
electrónica; en ambos casos existe una infracción de las normas, indicó.

Osorio explicó a El Observador que es necesario que todos los números de Dicose tengan una marca asociada, ya que al momento de comprar ganado
los productores deben contramarcarlo, como indica el Código Rural, por lo que si el ganado no tiene la marca anterior no se cumple con la norma.

Para solucionar esta situación, desde el SNIG se está llamando «uno por uno a los productores que vemos que faltan», indicó, para que el movimiento de animales se realice siempre dentro de la norma, con la contra-marca.

«Queremos que todos cumplan con la norma. En un futuro cuando tengamos una guía electrónica, por ejemplo, podremos buscar un número de Dicose y
el sistema automáticamente sacará la marca que tiene asociada», comentó.

Gabriel Osorio, director del SNIG, y Diego Arrospide, presidente de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG).

El objetivo del MGAP de tener una guía electrónica es algo en lo que se está trabajando, anunció el director en la reunión.

Según dijo, es un rumbo al que el ministerio apunta, aunque no se sabe aún cuándo se podrá llegar a él.

«La idea es que cuanto antes salga mejor, porque tener una calidad del dato digital es mejor», detalló a El Observador, pero aclaró que antes de instalar una tecnología de este tipo se deben atender problemáticas como la capacitación de productores, el acceso a la tecnología y a la conectividad en las zonas
rurales.

VACUNOS SIN CARAVANA

Por otro lado, el director expuso que una problemática que se ve a nivel de plantas frigoríficas es que llegan ganados sin chip, «ha pasado que hasta el
10% de los animales lleguen así, estamos hablando que de una faena de 800 bichos, 80 llegan sin caravana», graficó y sostuvo que es un problema que se
resolverá «entre todos». Según detalló a El Observador, hay estudios del MGAP que muestran que determinado porcentaje de caravanas se pierden
en el trayecto entre el campo y los frigoríficos, pero «es muy difícil que se pierdan muchas caravanas, por lo que creemos que por costumbre el animal ya
viene sin caravana, porque se toma el número de la caravana de forma visual», sostuvo.

En la industria hay una «contingencia», explicó, el control de identificación se realiza de forma manual, y pese a que el animal no cuente con la caravana
electrónica ingresa de igual forma a la faena, pero esto es un problema, indicó Osorio, por un lado porque atrasa la tarea al tener que hacerse de forma manual, y ya que al leer el dispositivo electrónico el dato queda guardado directamente; y por otro lado, cuando el animal llega sin caravana y el dato de nueve
dígitos es tomado a mano se puede enfrentar a errores humanos.

El director enfatizó en que la norma dice que los animales deben transitar con las dos caravanas y por eso la pérdida es algo que desde el ministerio quieren corregir.

«Es un control que podemos llevar participando todos, desde el productor, los veterinarios que certifican, los operadores, los
consignatarios y nosotros (el ministerio)», sostuvo.



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