Foto: Twitter/@lumendoz
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Tras un año y nueve meses de desgastantes litigios en contra de Emilio Lozoya Austin, ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex) y que hoy se encuentra preso por participar en la red de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht, la periodista Lourdes Mendoza pudo presumir este viernes que obtuvo una sentencia a su favor por la demanda de daño moral.

Cabe recordar que fue acusada en agosto de 2020 por el mismo ex funcionario de presuntamente recibir un bolso de la marca Chanel, comprada con dinero de dichos sobornos, y por parte de Luis Videgaray Caso, ex secretario de Relaciones Exteriores y de Hacienda en el sexenio del priista Enrique Peña Nieto.

A través de su cuenta de Twitter, la reconocida periodista detalló que ahora Lozoya Austin tendrá un plazo de cinco días hábiles para resarcir el daño económico e indemnizarla con 500 mil pesos.

“Le gané al criminal confeso Emilio Lozoya, el juez del tribunal civil dijo, que cayó en falsedad y me causó un daño moral. No solo es un corrupto, sino que ya le probé que es un vulgar mentiroso y un traidor. Además de estar en la cárcel me tendrá que resarcir el daño”

2021: el año en el que Emilio Lozoya cambió el lujo por la prisión. (Fotoarte: Infobae México)
2021: el año en el que Emilio Lozoya cambió el lujo por la prisión. (Fotoarte: Infobae México)

Sin embargo, en entrevista para Infobae México, Mendoza aseguró que la demanda no la hizo por el dinero, pues aseguró que lo donará íntegramente a la instancia infantil de la Fiscalía de la Ciudad de México, sino por la dignidad de ella y de su familia y por su reputación, pues señaló que esto último debe ser lo más importante para todo aquel que realice una labor periodística.

Y es que confesó haber sentido “mucho coraje” cada vez que leía en Twitter que se referían a ella con el mote #LadyChanel, lo que calificó como injusto, siendo la única mujer señalada por Lozoya y que no es parte de la esfera política. Sin mencionar que la Fiscalía General de la República nunca le abrió una carpeta de investigación ante la falta de pruebas.

“Con tal de salvarse, (a Emilio Lozoya) no le importó embarrar a otras 17 personas: 16 hombres, todos políticos y acusados por millones, y la única mujer era yo. La única periodista era yo […] Pasaron por encima de mí, de mi presunción, de mi inocencia y de mis derechos humanos. Yo no merecía el hashtag que me crearon en redes. Fui víctima no solo de difamación, sino además hubo violencia de género en mi contra”

Incluso, recordó que los ataques provinieron desde el gobierno federal, cuando Jenaro Villamil, presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR), se refirió a ella “mentirosa” en tres ocasiones luego de exhibir los beneficios que gozaba Lozoya por parte de las autoridades judiciales.

(Captura de pantalla: Twitter)
(Captura de pantalla: Twitter)

Mencionó que entre las afectaciones que profesionalmente tuvo, fue su salida de Radiopolis, de Grupo PRISA, que a diferencia de los otros medios con los que colaboraba, nunca la respaldó ante las difamaciones.

“Radiopolis no me dio el beneficio de la duda. (TV) Azteca, El Financiero, Eje Central y Expansión sí me respaldaron”

Si bien Mendoza considera que con esta victoria dio un paso para limpiar su nombre, es un “primer round”, pues los casos por daño moral tienen tres instancias; es decir, Lozoya todavía tiene posibilidad de impugnar.

“Seguramente (los abogados de Lozoya) se van a inconformar y van a presentar una impugnación de esta demanda […] Lo cierto es que la sentencia del juez es clarísima: Lozoya no pudo probar sus dichos y yo sí, pude probar que la tienda donde dijo que me fueron a comprar una bolsa ya no existía”

Asimismo, se puede dar paso a otra denuncia que presentó en su contra por hacer declaraciones falsas ante una autoridad, un delito que se castiga con cárcel.

Foto: ME/Mujer Ejecutiva
Foto: ME/Mujer Ejecutiva

“Hoy conseguí un gran triunfo, sin duda. Pero esto todavía no se acaba, porque lo que hizo Lozoya no solo fue difamarse, sino mintió a la autoridad”, subrayó.

Para muchos colegas, el actuar de Lourdes Mendoza fue vital para que Lozoya Austin hoy esté durmiendo tras las rejas. Y es que en julio de 2020 al ex funcionario se le dictó libertad condicional, con la prohibición de salir del país y ser controlado con un brazalete electrónico, condiciones que utilizó como “arraigo domiciliario” para no atender la demanda de la comunicadora.

“Lo que yo hice solo fue evidenciar lo que todo mundo hablaba, que tenía un trato preferencial a pesar de ser un culpable confeso”

La noche del 9 de octubre de 2021, se le vio en el restaurante de comida oriental Hunan, en Lomas de Chapultepec, para disfrutar de una cena de pato pekinés con amigos. Ante este rumor, Lourdes acudió al lugar para verificarlo, y para tener pruebas, le tomó fotografías y las difundió en redes sociales, las cuales se viralizaron rápidamente y provocó la indignación tanto de la sociedad como del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien declaró que si bien su salida “no era ilegal, si era inmoral”.

Al respecto, Mendoza declaró entre risas que ahora dicho restaurante es más famoso y que los comensales llegan pidiendo el platillo estrella: “pato a la Lozoya”.

Finalmente, al ser cuestionada si a pesar del daño moral en algún momento buscaría entrevistar a su acusado, la periodista fue muy clara: “¡Sin duda!”.

“Sí es un tema personal en tanto la denuncia por daño moral que le puse. Pero todo mi trabajo está perfectamente documentado, y si el señor estaba bastante molestó por el trabajo que yo le hice sobre sus cuatro años en Pemex ¿por qué nunca me demandó? Por qué no darle su derecho de réplica”, expuso.

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