Si bien se sabía que los combustibles iban a aumentar, sigo sin poder comprender cómo es posible que esto pase sin una explicación en tiempo real del Presidente de la República.

Vamos a analizar lo que ha pasado, paro explicar nuestra sorpresa y desazón personal.

Durante los 15 años de gobierno de izquierda, el propio Luis Lacalle Pou acusaba al Ministro de Economía Danilo Astori de aumentar tarifas y combustibles con el claro propósito de recaudar para rentas generales.

Incluso llegó a manifestar Lacalle Pou que:

 

“Muchas veces, a UTE y Ancap, le decían a Astori que se podía bajar las tarifas un 8% o 10%, pero Astori en lugar de bajar las tarifas, aumentaba un 6% o 7%”

 

Pero es verdad también, que Luis en su acto más importante, en la cancha de Montevideo Wanderers en la campaña electoral, dijo claramente…

 

“Y le decimos, hoy 30 de marzo, a todos los que quieran debatir o discutir, si gana el Partido Nacional, se terminó el aumento de impuestos,  de las tarifas y combustibles, se terminó”.

 

Luego agregó que el Partido Nacional no le iba a meter la mano en el bolsillo a los uruguayos.

A los pocos días de asumir la Presidencia, ocurrió el primer inconveniente, ya que se subieron las tarifas de luz, agua y teléfono, pero, había una excusa como explicación…

 

“No es un aumento, es una adecuación que se hace todos los años de acuerdo al aumento del costo de vida, el que debió hacer el Frente Amplio y no lo hizo”

 

Esto dijo el propio Presidente con la Ministra de Economía.

Y si bien nosotros entendemos que no había motivos válidos para hacer esa “adecuación”, la situación fue aceptada por la gente.

Luego hubo otros aumentos y ahora el más significativo de todos, que ya conocen de naftas y gas oil.

En otro sector de este ejemplar, explicamos los motivos por no aumentar al gas oil antes, ya que se esperaba cumplir con el compromiso empeñado por el Presidente en campaña con los sectores rurales.

Terminó la cosecha y se viene este aumento absolutamente desmedido y que hace incumplir al Partido Nacional sus promesas de campaña.

Para ser justos, todos los partidos políticos mienten y prometen lo que sencillamente saben que no van a poder cumplir.

Creo que nunca tienen ni siquiera la intención de lo que están prometiendo.

¿Saben cómo se hubiera solucionado este enfrentamiento que hoy sufre Lacalle Pou?

Si después de decir que si ganaba el Partido Nacional no habría aumentos de impuestos, tarifas y combustibles, hubiera agregado, que harían solo las evaluaciones necesarias de acuerdo a los costos internacionales de la materia prima.

Si hubiera dicho que no van aumentar, solo van a adecuar y que se terminaron los aumentos innecesarios para recaudar.

Este aumento no es solo de combustibles, es una realidad que “sube la nafta y sube todo”.

Esa frase tan sencilla es real, el transporte de pasajeros o de personas, la maquinaria agrícola, los camiones, etc. todos aumentarán sus tarifas, porque se achican sus márgenes de ganancias.

Y si suben las tarifas de todos esos servicios, no tengan ni la menor duda que sube todo.

El precio de los comestibles en los supermercados aumentará, la carne, el pan, la leche, todo depende de ese principal insumo, el combustible.

¿Alguien puede pensar que esto va a ser muy malo para la imagen del Presidente?

De ninguna manera, los uruguayos ya lamentablemente estamos acostumbrados a que los políticos en tiempos electorales hagan promesas, digan lo que nos gusta escuchar.

Nos entusiasmamos mucho creyendo que al fin llegó el gobierno que va a cumplir las cosas tan lindas que nos prometieron.

Pero siempre pasa algo similar, no importa el color político, ni si es de derecha o de izquierda, simplemente son políticos y pertenecen a una casta y a un sistema que les pertenece. Tienen muy bien estudiado algo para salir siempre bien parado.

Siempre tienen una excusa, algo que nuevamente los posiciona en ser esperanzador su relato.

Mientras tanto medio Uruguay se hunde cada día, con o sin pandemia, las empresas se funden, cierran, dejan deudas en los organismos públicos, en salarios, licencias, alquileres que se van multiplicando en forma mágica, hasta que es impagable.

La muerte civil llega y ya nunca más puedes salir adelante. Hablo de gente honesta, de trabajadores, de jóvenes que se inician en la vida laboral.

Llega la depresión, la angustia, la tristeza.

A nadie del gobierno le interesa eso, solo les interesa mantener su posición de privilegio, seguir recibiendo un salario muy importante y además, quizás lo más importante, los curros que permanentemente están haciendo que les representa dinero y poder.



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