Fotos: Twitter / @Andywwish
- Twitter / @_nerdygal - Archivo
Fotos: Twitter / @Andywwish
– Twitter / @_nerdygal – Archivo

El sexto capítulo de Luis Miguel: la serie exploró el inicio del rompimiento de una de las relaciones más importantes en la vida del cantante puertorriqueño: la amistad y relación laboral que tuvo con ‘Mauricio Amborsi’ — personaje inspirado en Alejandro Asensi, exmánager del cantante —.

En la ficción, Luis Miguel cada vez se muestra más irritado por los gestos que tiene ‘Mauricio’ con su hija de tan solo 18 años. Según la puesta en escena, el mánager comienza a mostrarse protector con Michelle una vez que logra convencerla de formar parte de la vida del cantante; con detalles como ir recogerla a una fiesta que se salió de control en Querétaro o prestarle una prenda de invierno para resguardarse del frío.

Entonces, Luis Miguel se da cuenta de la nueva actitud de su amigo hacia su hija y se muestra a la defensiva: “Escúchame bien. Su padre soy yo, que no se te olvide eso”, expresa el astro de la canción a ‘Mauricio Ambrosi’ en una escena interpretada por Diego Boneta y Fernando Guallar.

Fotos: Twitter / @Andywwish
- Twitter / @_nerdygal - Archivo
Fotos: Twitter / @Andywwish
– Twitter / @_nerdygal – Archivo

Pero Michelle no fue el único factor que logró distanciar a Luis Miguel del que fue uno de los amigos más importantes en su vida. En la vida real, la relación del cantante y quien fue su mánager desde finales de los 90 llegó a su fin por dos factores principales: el romance que tuvo con su hija y algunos supuestos malos manejos de su carrera.

De acuerdo con información de la revista Quién, Alejandro y Luis Miguel se conocieron gracias a la buena relación que existió entre sus padres, el cantante Luisito Rey y el periodista español José Asensi Blasco. En ese entonces, la familia Gallego se había instalado en Madrid, España, y ambos infantes, con aproximadamente seis años de edad, asistían al mismo colegio.

Cuando la familia de Luis Rey se movió a México, los buenos amigos se separaron. No obstante, la relación entre ambos continuó y cada vez que Luis Miguel viajaba a España, Alejandro lo acompañaba a entrevistas, conciertos y más actividades relativas a su carrera. Así, en 1995, Asensi se convirtió en el mánager del “Sol de México”.

Fotos: Twitter / @Andywwish
- Twitter / @_nerdygal - Archivo
Fotos: Twitter / @Andywwish
– Twitter / @_nerdygal – Archivo

Desde entonces, ambos trabajaron juntos, acumulando éxitos juntos y Asensi manejando la carrera y finanzas de Luis Miguel. Pero en marzo de 2008, se destapó el romance que existía entre Alejandro y Michelle Salas, de entonces 18 años de edad. De acuerdo con una edición de ese año de la revista Quién, el periódico El Centro hizo públicos unos e-mails en donde la hija que el cantante procreó con Stephanie Salas admitió el cariño que sentía por el español 20 años mayor que ella.

En los correos que ambos intercambiaron se podían leer frases como “nunca me arrepentiría de nada” y “entiendo que te preocupes por mi papá pero a mí no me preocupa”, por parte de Michelle, y la contestación del exmánager de Luis Miguel: “Por más que uno piense que puede manejar las cosas y que las tiene bajo control, cuando menos lo piensas más se van de las manos. A mí me ha pasado eso contigo”.

A finales de ese año, al mismo tiempo que Aracely Arámbula se preparaba para alumbrar a Daniel, el segundo hijo que procreó con Luis Miguel, en la prensa se reportaba que Michelle estaba esperando un hijo de Asensi. Aunque después el rumor fue desmentido por ella misma, lo cierto ese episodio rompió la relación del “Sol” con su amigo de la infancia, que después se vería aún más afectada por los malos manejos financieros de Alejandro.

Fotos: @Trompe / Twitter - Archivo
Fotos: @Trompe / Twitter – Archivo

De acuerdo con el libro escrito por Javier León Herrera, Oro de Rey, todo empezó cuando Luis Miguel y Asensi fundaron la productora musical Lion Enterprises, la cual es descrita como “una máquina de hacer dinero; a través de ella se canalizaban los ingresos por las giras, las ventas de discos y eventos” y cuyas ganancias, que alcanzaban cifras de hasta USD 50 millones, eran repartidas a Asensi al 10%.

Tras el escándalo de Michelle, Luis Miguel comenzó a sospechar que algo no iba bien en el manejo de sus finanzas y encargó una auditoría en la que comprobó lo que temía: “Luis Miguel dijo a un íntimo amigo suyo que su mayor decepción fue comprobar los resultados de una auditoría que había encargado”, escribió el periodista León Herrera.

El cantante comprobó que Asensi le había robado y, según reportó la revista Quién, dejó de dirigirle la palabra después de eso, aunque no lo despidió hasta el 2011. En resumen, “la relación escandalosa con Michelle Salas sería el primer paso del adiós precipitado y los números, el segundo y definitivo″.

Fotos: @Trompe / Twitter - Archivo
Fotos: @Trompe / Twitter – Archivo

El golpe que recibió Luis Miguel de esta relación fue muy fuerte, tanto, que según los biógrafos del cantante, su carácter se vio afectado y pronto comenzó a mostrarse sarcástico con su equipo de trabajo: “De ser una persona exigente por la responsabilidad del cargo pasó a ser una persona explosiva, altiva y sarcástica en muchos aspectos, también con el equipo de trabajo e, incluso, llegó a tener ausencias e incumplimientos que hasta ese momento no había tenido, faltando a citas establecidas”.

SEGUIR LEYENDO:





Fuente