La Ley de Servicios Digitales («Digital Services Act», DSA) de la Unión Europea, finalizada este sábado, pretende que las plataformas digitales, especialmente las redes sociales o los motores de búsqueda, cumplan con la legislación comunitaria.

A continuación, los principales puntos de esta legislación:

– Reglas para todas las plataformas en línea –

– Obligación de designar un representante legal en uno de los 27 Estados miembros.

– Obligación de actuar «rápidamente» para retirar todo contenido ilícito o impedir su acceso.

– Las plataformas deberán informar «rápidamente» a las autoridades judiciales en caso de sospecha de una «infracción penal grave» que amenace «la vida o la seguridad de las personas».

– Las plataformas deberán publicar una vez por año un informe en el que detallen sus iniciativas a favor de la moderación de contenidos y cuánto se demoraron en actuar tras haber sido notificados sobre la presencia de contenidos ilegales. Tendrán que informar sobre los litigios con sus usuarios y las decisiones tomadas.

– Todas las plataformas deberán ofrecer un sistema gratuito de reclamaciones.

– Las plataformas deberán suspender a los usuarios que publiquen «a menudo» contenidos ilegales.

– Las plataformas de venta en línea deberán controlar la identidad de los vendedores. Tendrán también realizar controles aleatorios.

– Publicidad: cada usuario debe estar al tanto de los parámetros utilizados para dirigirse a él y quiénes financian los anuncios.

– Queda prohibido el uso de datos «sensibles» del usuario (sexo, afiliación política, afiliación religiosa, etc.) para la publicidad dirigida.

– Se prohíbe la publicidad dirigida a los menores.

– Quedan prohibidas las interfaces engañosas que lleven a los usuarios a determinadas configuraciones de cuenta o servicios de pago.

– Obligaciones para las grandes plataformas –

– Se impondrán obligaciones adicionales a las plataformas online «muy grandes», con más de 45 millones de usuarios activos en la UE, potencialmente una veintena de empresas entre las que se encuentran Google (y su filial YouTube), Meta (Facebook, Instagram), Amazon, Microsoft (y su red social LinkedIn), Apple, Twitter, y posiblemente también TikTok, Zalando y Booking.

– Deberán analizar los riesgos asociados a sus servicios en cuanto a la difusión de contenidos ilegales, a la violación de la intimidad, la libertad de expresión, la salud o la seguridad pública. Y deberán actuar para mitigarlos.

– Las grandes plataformas facilitarán al regulador el acceso a sus datos para que pueda controlar el cumplimiento de la normativa.

– Serán auditados una vez al año por organismos independientes para verificar el cumplimiento de sus obligaciones.

– Deberán contar con un servicio de control interno independiente para comprobar que cumplen el reglamento.

– Tendrán la obligación de luchar contra la pornografía vengativa.

– Autoridades de control –

– Cada Estado miembro de la UE designará una autoridad competente, con poderes de investigación y sanción, para hacer cumplir el reglamento. Las 27 autoridades cooperarán entre sí.

– El Estado miembro en el que se encuentre el establecimiento principal del proveedor de servicios digitales será competente para hacer cumplir las obligaciones, salvo en el caso de las plataformas muy grandes, que deberán ser supervisadas directamente por la Comisión Europea.

– Posibilidad de que los usuarios presenten reclamaciones –

– Los usuarios tendrán derecho a presentar una reclamación contra un proveedor de servicios digitales ante la autoridad competente.

– Las plataformas de venta en línea que no cumplan con sus obligaciones pueden ser consideradas responsables de los daños sufridos por los compradores de productos no conformes e inseguros.

– Sanciones –

– Las multas podrán alcanzar el 6% de la facturación anual.

– Exención para las pequeñas empresas –

– Las microempresas y las pequeñas empresas están exentas de las obligaciones del reglamento.

aro/fmi/roc/meb/me





Fuente