El Ministerio de Salud Pública (MSP) y los expertos que lo asesoran ya aprobaron la vacunación contra el COVID-19 y ahora resta ultimar algunos pocos detalles al respecto. El visto bueno se dio en noviembre y por cuestiones logísticas, los pinchazos ocurrirán durante la segunda quincena de enero, según confirmaron a El País fuentes del MSP.
Está previsto que los primeros en vacunarse sean los grupos de riesgo dentro de la población de 5 a 11 años. Para eso, la cartera prevé que la semana anterior -la segunda de enero- se abra la agenda para vacunar a los más chicos, que deberán contar con el consentimiento de un adulto responsable al momento de asistir al vacunatorio, tal como sucedió con los adolescentes de entre 12 y 18 años. Dado que la población objetivo abarca unos 300.000 niños, según datos del MSP, la vacunación no se realizará de forma escalonada por edades sino que se utilizarán las capacidades instaladas para vacunar a todos lo antes posible.
Uno de los detalles que le falta definir al MSP es el plazo en el que se dará la segunda dosis de la vacuna a los niños, según supo El País a través de fuentes de la cartera. El laboratorio Pfizer indica que la separación entre una dosis y otra sea de 21 días, pero al MSP le consta que buena parte de los países que hoy están vacunando con las mismas dosis decidieron separar más en el tiempo una aplicación de la otra.

Para definirlo, la Comisión Nacional Asesora en Vacunacio-nes (CNAV) se volverá a reunir en los próximos días y analizará la evidencia internacional. “En realidad, se da a partir de criterios que toman los infectólogos de cada lugar”, dijo a El País la pediatra Catalina Pinchak. Aunque Pinchak no integra la CNAV, dijo que la semana que viene la Sociedad Uruguaya de Pediatría (SUP) participará de diferentes reuniones con equipos científicos y clínicas pediátricas “para hacer una puesta en común sobre el asunto y cómo se viene dando la inmunización de los niños en todo el mundo”.

En lo técnico, la separación entre una dosis y otra de la misma vacuna tiene varias causas. “Es algo relativamente flexible. Siempre va a haber una respuesta mayor contra la infección algunos días después de la segunda dosis y eso se da independientemente del tiempo de separación, siempre y cuando no se den demasiado juntas”, explicó a El País el inmunólogo Álvaro Díaz.

En el caso de las vacunas contra el COVID, la mayoría de los ensayos clínicos no abordaron pruebas para medir diferentes separaciones entre las dosis, salvo la de AstraZeneca, que está indicada con tres meses de separación. “En la práctica se vio que cuanto más lejos, más fuerte la respuesta” y por eso “algunos países prefieren que haya más tiempo” entre las dosis pediátricas de Pfizer, según explicó Díaz.

El inmunólogo sostuvo que es necesario “hacer un equilibrio” a la hora de decidir el tiempo para la segunda vacuna “porque aunque aumenta la protección con más distancia”, también es cierto que “hay un porcentaje de la población que durante ese tiempo queda solo parcialmente protegido o protegido con una sola dosis”. En este sentido, Díaz subrayó: “Lo óptimo biológicamente y lo práctico desde una mirada de salud pública no siempre van de la mano”.
Las dosis adquiridas por Uruguay contienen un tercio del componente original de la vacuna de Pfizer que es administrada a los adultos. Esta formulación fue aprobada por agencias sanitarias regulatorias internacionales como la Food and Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos de América y la Agencia Europea del Medicamento (EMA). Los estudios de Pfizer tuvieron una eficacia comprobada del 90,7% en la prevención de la enfermedad sintomática del COVID-19 en la población de 5 a 11 años, según informaron.

Al momento de aprobarla, los científicos uruguayos hicieron especial hincapié en que la vacuna contra el COVID-19 en los niños no será obligatoria. “Se enfatiza que la vacunación no debería suponer una limitante en este grupo etario para su acceso a cualquier actividad que los involucre, garantizando sus derechos”, indica el comunicado del MSP.

El plazo por COVID y la separación de otras
En un comunicado emitido este miércoles, el Ministerio de Salud Pública dijo que es necesario que transcurra un lapso de 14 días “entre esta vacuna y cualquier dosis de las vacunas que corresponden al Certificado Esquema de Vacunación (CEV)”, en referencia a la administración de las vacunas a niños contra el COVID-19.
Además, con respecto a los niños que ya han estado infectados con el virus, la cartera explicó: “En el caso de que el niño entre 5 y 11 años haya cursado la enfermedad deben transcurrir tres meses para recibir su dosis de Pfizer pediátrica”.
El País



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