Dos artículos de la revista Nature publicados esta semana
destacan el trabajo de dos investigadores del Institut Pasteur de Montevideo. Uno
de los trabajos destacados fue el de Marcelo Hill, y el otro es el de su
esposa, Mercedes Segovia, ambos son inmunólogos.

Los artículos aparecen en la sección
«Where I work» (Dónde trabajo) y fueron escritos por la periodista
Patricia Maia Noronha. Hill y Segovia son profesores de la Facultad de Medicina
de la Universidad de la República (UdelaR), trabajan en la aplicación de la
inmunología para que el organismo pueda combatir las células cancerígenas y
curarse.

“Se podría decir que la medicina está en mi
sangre. Mi padre era cirujano. Mi abuelo, Rafael Hill, también era médico. En
la década de 1960 fundó el Hospital Evangélico de Montevideo”, señaló Hill a
Nature, en una nota publicada el lunes 9 de mayo.

“Estudio medicina que está literalmente en la
sangre”, contó el inmunólogo. En la nota se lo ve en una fotografía “procesando
células T de la sangre de donantes sanos para compararlas con células T de
personas con melanoma que están siendo tratadas con anticuerpos”. “Los
anticuerpos bloquean la PD1, una proteína que inhibe la respuesta inmunitaria.
En última instancia, mi equipo y yo queremos saber si esta inmunoterapia, que
hemos utilizado con éxito en modelos animales, funcionará en humanos”, aseguró
Hill.

Hill señaló que hizo su doctorado y
postdoctorado en Francia antes de regresar a Uruguay para poner en marcha su
laboratorio en el Instituto Pasteur de Montevideo, donde trabaja “con un equipo
muy motivado”.

Hill y Segovia se conocieron en la facultad. “Hemos
estado juntos desde entonces: nos mudamos juntos a Francia y tomamos la
decisión de regresar juntos a Uruguay también”, aseguró Hill.

En una entrevista publicada el martes 10 de
mayo
, Segovia contó que en 2003 se mudó a Francia junto a su esposo, que “estaba
haciendo el doctorado en inmunología en Nantes”.

“Hice mi internado médico en el hospital allí.
Durante ese año, sentí curiosidad por lo que sucede antes de que los pacientes
lleguen al hospital: quería ayudar a las personas antes de que comenzaran a
sentirse enfermas, en lugar de simplemente tratar los síntomas”, señaló Segovia
a Nature.

En ese entonces comenzó una maestría en
inmunología y luego obtuvo un doctorado, también en inmunología. “Nos quedamos
en Francia trabajando como científicos durante diez años; nuestros dos hijos
nacieron allí. Sin embargo, en 2013 decidimos regresar a Uruguay para compartir
los conocimientos adquiridos y avanzar en nuestras carreras en nuestro país de
origen”, aseguró la investigadora.

“Mi esposo tuvo la oportunidad de montar su
propio laboratorio, en el Instituto Pasteur de Montevideo, donde trabajo como
investigadora asociada. Es muy productivo tener a mi esposo como colega:
nuestras mentes están acostumbradas a trabajar bien juntas”, añadió.

En el laboratorio, ambos, junto a otros ocho
investigadores, están “trabajando en un proyecto que estudia la proteína
TMEM176B”. “Nuestro equipo demostró que esta proteína evita que las células
dendríticas desencadenen inflamación; inhibirlo podría desempeñar un papel
crucial en la lucha contra el cáncer, y potenciarlo podría ayudar en el proceso
de trasplante de órganos”, explicó Segovia.





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