Nicaragua formalizó este miércoles la expropiación del edificio donde funcionaba la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Managua, el cual rentaba, y en donde se creará el «Museo de la Infamia».

«Para la creación del ‘Museo de la Infamia’ se declara de utilidad pública la propiedad donde funcionaba la sede de la OEA en nuestro país», informó la Procuraduría General de la República, en su calidad de representante legal del Estado de Nicaragua, a través de un acuerdo administrativo publicado en el Diario Oficial La Gaceta.

El Gobierno del presidente Daniel Ortega ordenó el martes declarar de utilidad pública esa propiedad, de 296,1 metros cuadrados, situada en una exclusiva zona de Managua, tras la expulsión de ese organismo del país anunciada el domingo pasado por el canciller nicaragüense, Denis Moncada.

«Todo lo relacionado a la adquisición de los derechos reales y demás derechos afectados que se deriven de la presente declaratoria de utilidad pública, se establecen a favor del Estado de la República de Nicaragua», resolvió la Procuraduría.

Propiedad de dos hermanas

La Procuraduría explicó que la propiedad expropiada, compuesta por dos cuentas registrales, no estaba a nombre de la OEA, que rentaba una parte, sino «que pertenecen de forma indivisa a las señoras (hermanas) Luz Marina Navarrete Guevara y María Auxiliadora Navarrete Guevara, conocida registralmente como María Auxiliadora Navarrete de Domson».

Según la prensa local, Luz Marina vive en Cuba y está casada con el periodista cubano Pedro Rioseco, y María Auxiliadora, que residía en el lugar, está casada con un ciudadano estadounidense.

«El bien inmueble objeto de esta declaratoria de utilidad pública y donde funcionaba la sede de la OEA en nuestro país, conforme Ley de Expropiación, pasará al Estado de la República de Nicaragua, quien a través de la unidad ejecutora: Instituto Nicaragüense de Cultura, desarrollará e implementará el proyecto ‘Museo de la Infamia’, según el acuerdo, suscrito por la procuradora general de la República, Wendy Morales.

El «Museo de la Infamia» será creado «en aras de promover la cultura de respeto a nuestra soberanía, la educación sobre la historia reciente, respecto a hechos que han lesionado los principales y elementales derechos humanos del pueblo nicaragüense», señaló la Procuraduría.

Tras suspensión de Rusia de la OEA

Nicaragua anunció el domingo pasado su decisión de retirar las credenciales de sus representantes ante la OEA, así como el cierre de las oficinas de ese organismo en Managua.

Esa decisión vino tres días después de que el Consejo Permanente de la OEA, con la ausencia de Nicaragua, aprobara suspender a Rusia, su aliado, como observador permanente, en castigo por la invasión de Ucrania y en una apuesta por aislar aún más a Moscú en el plano internacional.

En la declaración, leída por el canciller Moncada, ratificó su «invariable decisión» de abandonar la OEA, una medida adoptada desde el 19 de noviembre de 2021 y que tardará dos años en ser efectiva, es decir hasta noviembre de 2023.

Esa medida fue adoptada después de que los países integrantes de la OEA aprobaran en la Asamblea General celebrada del 10 al 12 de noviembre pasados una resolución de condena a Nicaragua por las elecciones del 7 de noviembre, en las que se impuso Ortega, la que consideraron «no fueron libres, justas ni transparentes y no tienen legitimidad democrática».

Ortega, de 76 años y que retornó al poder en 2007, fue reelegido para su quinto mandato de cinco años y cuarto consecutivo, junto con su esposa Rosario Murillo, como vicepresidenta, en esos comicios que no han logrado el reconocimiento de la mayoría de la comunidad internacional.

Washington exige una explicación

El representante interino de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Bradley A. Freden, pidió al organismo «otras respuestas» tras la ocupación de su oficina en Nicaragua por parte de las fuerzas de seguridad del país.

«No podemos encogernos de hombros y mirar hacia otro lado», dijo Freden durante la última reunión del Consejo Permanente de la OEA, en la que se discutió sobre la ocupación del inmueble a petición del secretario general de la organización, Luis Almagro.  

Sin entrar en detalles, el estadounidense advirtió de que el organismo no debe tener miedo de «aplicar las normas» en casos como el de Nicaragua, que sigue sujeta a sus obligaciones hasta 2023, después de haber solicitado su salida de la OEA en noviembre pasado.

La condena a la ocupación del inmueble fue unánime entre los miembros del organismo.

Almagro y Abdala se pronuncian; Perú ve el suceso con el lente de Almodóvar

«Es una afrenta a toda Latinoamérica», dijo el secretario general, Luis Almagro. Para el uruguayo, la decisión del gobierno de Ortega de decomisar el edificio, que pasará a albergar un «museo de la infamia», sienta un precedente peligroso en la región.

En la misma línea, el representante permanente de Uruguay ante la OEA, Washington Abdala, advirtió de que el camino emprendido por las autoridades nicaragüenses «no tiene final».

El representante de Perú, Harold Forsyth, no se mostró tan consternado por la ocupación del inmueble como sus compañeros, pero se cuidó de asegurar que respetaría el consenso alcanzado por la organización.

Para Forsyth, lo ocurrido en Nicaragua es «lo más parecido a una película de (Pedro) Almodóvar». El peruano consideró que el asunto ni siquiera debería ser tratado por la organización salvo por el hecho de que son ellos los afectados.

EFE





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