«Uruguay cuenta con una ventaja importante con la cobertura de dosis de refuerzo y eso se nota en los ingresos a CTI», dijo presidente de Sociedad Uruguaya de Medicina Intensiva (SUMI), Julio Pontet.

En lo que va de la pandemia de Covid-19, ningún paciente con tres dosis de la vacuna ingresó a una unidad de cuidados intensivos, según informó a El País el presidente de la Sociedad Uruguaya de Medicina Intensiva (SUMI), Julio Pontet.

«Uruguay cuenta con una ventaja importante con la cobertura de dosis de refuerzo y eso se nota en los ingresos a CTI», explicó Pontet, aunque agregó que existe «cierto efecto» sobre los vacunados en las hospitalizaciones, donde «predominan los mayores de 65 años que tienen comorbilidades».

Pontet dijo que cerca del 80% de los pacientes que hoy están ingresados a CTI con COVID-19 no recibieron las dos dosis iniciales de vacunación, y los que sí las recibieron son todos mayores de 65. «Es un hecho que en Uruguay hoy la chance de morir estando vacunado es cercana a cero», sostuvo el presidente de SUMI. En el mismo sentido, el intensivista Arturo Briva dijo a El País que «se nota un cambio en el perfil de la enfermedad en general» en terapia intensiva. «Los casos más complejos de estas últimas semanas son pacientes sin las vacunas o con dosis insuficientes», dijo.

Según Pontet, «en los hechos» Uruguay logró también una protección para los no vacunados, porque al circular menos el virus, tienen menos probabilidad de enfermar gravemente. «Es una especie de inmunidad de rebaño, aunque técnicamente no porque sí tienen riesgo de contagiarse, pero en mortalidad y casos graves sí se dio ese beneficio porque prácticamente no tenemos fallecidos diarios, ya sea con o sin vacunación», subrayó.

Por su parte, el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, informó ayer que el MSP realizó un nuevo estudio en base a big data, cerrado al 10 de diciembre, en el que se hizo el seguimiento y comparación de la incidencia del COVID-19 entre personas vacunadas con tres dosis (dos de Sinovac y una de Pfizer) y personas no vacunadas. Para el análisis se hizo una división en dos franjas etarias: de 18 a 49 años, y de 50 a 69 años.

Algunos de los datos más llamativos de la comparación entre estar o no vacunado con tres dosis son los siguientes: respecto a los ingresos a CTI, dijo el ministro, los no vacunados de la franja más joven tienen 275 más chances de ingresar frente a los que tienen tres dosis. Y en la segunda franja, de 50 a 69 años, es de 740 veces. En cuanto a muertes, la tasa es 50 veces mayor en personas no vacunadas de entre 18 y 49 años, y 812 veces mayor en la segunda franja.



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