Rebecca Good, de 40 años, esposa y ahora viuda de Renee Nicole Good, habló luego del operativo federal en Minneapolis en el que su pareja murió tras recibir disparos de un agente de Migraciones (ICE). Minutos después del hecho, Rebecca fue filmada visiblemente alterada, repitiendo entre llantos: “Fue culpa mía”, mientras intentaba asistir a su esposa.
De acuerdo con testigos y registros públicos, Rebecca es trabajadora independiente y se había mudado recientemente con su familia a Minneapolis. Antes de establecerse allí, la pareja vivió cerca de dos años en el barrio Waldo, en Kansas City, Missouri. Vecinos entrevistados por medios locales describieron a la familia como tranquila y alejada de cualquier forma de extremismo o militancia organizada.
Tras la reelección del presidente Donald Trump en 2024, Rebecca y Renee decidieron abandonar Estados Unidos por un período y se trasladaron a Canadá durante varios meses. Luego regresaron al país y se instalaron en Minnesota. Personas cercanas al entorno familiar señalaron que la mudanza respondió a preocupaciones políticas y de seguridad, y no a una participación activa en movimientos de protesta.
El día del tiroteo, agentes federales realizaban un operativo migratorio en una calle residencial cubierta de nieve. Las imágenes difundidas muestran la camioneta de Renee detenida en la calzada cuando un agente se acercó y le ordenó descender. Segundos después, el vehículo retrocedió brevemente y avanzó mientras giraba. Un agente que se encontraba frente al auto se apartó y disparó tres veces a través del parabrisas y una ventanilla lateral. Uno de los disparos impactó en la cabeza de Good, que murió en el lugar.
Rebecca se encontraba fuera del vehículo, confrontando a los agentes, y no advirtió de inmediato que su esposa había sido herida. Recién cuando la camioneta avanzó y chocó a pocos metros comprendió lo ocurrido. Luego fue vista arrodillada en la nieve, con sangre en el rostro, diciendo que había sido ella quien le pidió a Renee que bajara a protestar contra el operativo. “Yo la hice venir; es mi culpa. Le dispararon a mi esposa. Le dispararon en la cabeza. Tengo un niño de seis años en la escuela”, se la escucha decir en los videos difundidos por agencias de noticias.
Desde el Departamento de Seguridad Nacional, la versión oficial sostuvo que Renee Good era una “terrorista doméstica” que había “utilizado su vehículo como un arma” para intentar matar a agentes de ICE. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó además que la pareja formaba parte de un grupo que había estado “obstruyendo y siguiendo” a efectivos federales durante la jornada.
La familia de Renee rechazó esa caracterización. Su madre, Donna Ganger, aseguró que su hija nunca fue parte de “nada parecido” y la describió como una persona profundamente compasiva y dedicada al cuidado de otros. En redes sociales, Good se definía como “poeta, escritora, esposa y madre”.
Rebecca y Renee criaban juntas al hijo de seis años de Renee, además de dos hijos mayores de una relación anterior.