Podríamos decir que desde el primer día que se autorizaron los pases en comisión, el sistema político profesional utilizó este mecanismo para utilizar funcionarios públicos con fines estrictamente políticos o para pagar favores o promesas electorales.

En realidad, el elemento se ve muy bien intencionado, ya que se trata de llamar desde un organismo público a un funcionario que puede aportar sus conocimientos especiales en otro en el cual hay una carencia de esa especialidad.

En la práctica les explico.

Por ejemplo, un legislador puede necesitar un abogado en su despacho que lo asesore en diferentes temas que tiene relación con el trabajo de ese diputado por ejemplo.

Entonces le pide un abogado que es funcionario público a un ministerio por ejemplo. De esa manera, el abogado, en lugar de cumplir un horario y tarea en un ministerio, pasa a cumplir tareas en el despacho del legislador.

Como el ministerio sigue pagando el salario a ese abogado, no hay un costo mayor para el Estado.

¿Se ve lógico verdad?

Sin embargo, aquello de hecha la ley, hecha la trampa, este mecanismo se ha desvirtuado por los políticos, de tal manera que miles de ejemplos que son absolutamente temerarios.

Conocemos un caso de un funcionario del INAU de Artigas, que es sacado en comisión por un diputado, que en plena campaña electoral, utiliza a ese funcionario para captar dirigentes de otros partidos y el suyo propio y arrimarse al sector de ese diputado que lo sacó a comisión.

INAU sigue pagando el salario original al funcionario, y el diputado de sus gastos de representación o partida de secretaría, paga un plus a ese funcionario.

Todo el dinero, el salario y ese pago extra que cobra el funcionario del INAU lo paga el Estado uruguayo, que somos todos nosotros. El trabajo que hace es estrictamente político partidario. Y el INAU pierde un funcionario efectivamente.

Como pueden ver nuestros lectores, se desvirtúa totalmente el mecanismo de un funcionario en comisión.

Y esto es un solo ejemplo, que se repite por cientos y cientos a lo largo de todo el país.

Incluso, cuando un dirigente, que es funcionario público, hace un acuerdo con un grupo para sumarse al mismo, el “acuerdo” implica dentro de las condiciones, que “Me pide a comisión”, lo que implica que durante cinco años ese funcionario no trabaja, no cumple horario y cobra el sueldo íntegro.

Cuando comenzaron con el mecanismo de pase en comisión, no había límite de funcionarios, he conocido senadores y diputados que tenían más de 20 funcionarios públicos en comisión.

Al ser criticados duramente por medios de prensa, fueron cambiando hasta llegar a lo actual, que cada legislador, ministro, director de ente, etc, pueden pedir en comisión hasta cinco funcionarios como máximo.

Y el último ejemplo de alguien que está actualmente en los titulares de los diarios.

El diputado Germán Cardoso, cuando fue nombrado ministro de Turismo, lo primero que hizo fue pedir en comisión al hermano de su suplente de diputado, Eliger, (que asumió la titularidad al ser Germán ministro).

Todo acomodo, todo con total impunidad moral, arropados en la legalidad de su acción.

En Lavalleja todos recordamos el caso de un señor que se llama Edison Gallo, que era el gran amigo de Francisco Gallinal.

Gallo es funcionario público en el BPS, pero pasó más de 20 años en comisión con su amigo Gallinal, en el despacho de éste de senador y diputado y como director de Antel. Además logró contratar camionetas fleteras en Antel, que puso a nombre de su madre, pero administraba él.

Todo vale, se llegan a jubilar como funcionarios del BPS sin pisar el BPS durante décadas y trabajando como político, todo pago por Juan Pueblo, que somos cada uno de los que trabajamos y aportamos nuestros impuestos.

Hay que cambiar el mecanismo, así no se puede seguir, hay que bajar el cupo a solo dos y que la aprobación de un pase a comisión implique que el funcionario debe cumplir religiosamente un horario de trabajo y un lugar de trabajo que pueda ser fiscalizado y controlado efectivamente.

Tampoco que fueran parientes directos de quien lo solicita.

Recordemos que la actual vice presidenta Beatriz Argimón pidió a su hermana a comisión del BROU actualmente.

Y el propio hermano de Germán Cardoso fue contratado por el intendente Enrique Antía en la comuna, por un acuerdo de bajarse de su candidatura a la intendencia de Germán.

Y para otro encuentro, les prometo investigar, cómo entraron a ser funcionarios públicos muchos de estos privilegiados, seguro que el dedazo funcionó efectivamente por poder político.



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